Béisbol

Don Mattlingly y su decisión de sentar a Yasiel Puig

EL CUBANO Yasiel Puig en el banco de los Dodgers de Los Angeles en el cuarto partido de la serie frente a los Cardenales, el martes en San Luis.
EL CUBANO Yasiel Puig en el banco de los Dodgers de Los Angeles en el cuarto partido de la serie frente a los Cardenales, el martes en San Luis. AP

El mánager de los Dodgers de Los Angeles, Don Mattingly, envió al banco al cubano Yasiel Puig en el cuarto partido de la Serie de División de la Liga Nacional frente a los Cardenales de San Luis. En su lugar, puso al veterano Andre Either.

La razón que dio Mattingly fue que Puig se ponchó muchas veces y que la opción de Either era mejor para un partido que estaba obligado a ganar. No lo creemos.

Al igual que actuó mal con el manejo de los lanzadores mandando a calentar tarde a sus relevistas en momentos donde deben estar preparados para actuar, creemos que Mattingly también falló en sentar al pelotero antillano.

¿Porqué lo decimos?. Sabemos que Puig se había ponchado varias veces consecutivas en los primeros tres juegos de la serie. Pero también conectó un triple la noche anterior y anotó la única carrera de su equipo. Estamos en playoffs donde la mayoría de los bateadores no producen lo mismo que en la temporada regular.

Su bateador más seguro es el mexicano Adrián González. ¿Y cuánto bateó González en esta serie? Adrián lo hizo para un raquítico .168 de promedio. ¿Lo sentaron? Carl Crawford, uno de los veteranos del equipo, se ponchó siete veces en 17 turnos. ¿Lo sentaron?. ¿Cuánto bateaban los restantes jugadores de los Dodgers? Con la excepción de Hanley Ramírez, los restantes estaban echados. Puig se ponchó muchas veces, pero bateaba por arriba de algunos de ellos al tener tres imparables en 12 turnos con cuatro carreras anotadas y una impulsada, incluyendo su porcentaje de embasamiento. Vayan a los números y verán lo que hablamos.

Albert Pujols, de los Angelinos de Los Angeles, bateó .167 en la serie ante los Reales de Kansas City. ¿Cuánto batearon los estelares de los Angelinos, incluyendo su principal estrella Mike Trout.? No rindieron. ¿Se le ocurrió a Mike Scioscia sentarlos?

Estas caídas a la ofensiva en fase de postemporada no son nuevas. Pertenecen a la historia. Mencionemos sólo varios de los cientos de ejemplos que existen. Rod Carew, uno de los mejores bateadores de la historia que terminó con .328 de promedio en 19 temporadas con siete títulos de bateo, en fase de postemporada lo hizo para .220 con un embasamiento de .291. ¿Alguien se le ocurrió sentar a Carew? Tany Pérez, uno de los mejores remolcadores de carreras de todos los tiempos, en la Serie Mundial de 1970 frente a los Orioles de Baltimore bateo para .056. ¿Se le ocurrió a Sparky Anderson sentar a Pérez?. Willie Mays, considerado uno de los grandes peloteros de cualquier época, bateó sólo .247 en sus seis series de postemporada, incluyendo .230 en cuatro Series Mundiales. ¿A quién se le ocurriría sentar a Mays?

Y es muy sencillo. No hay que enviar al banco en la fase de postemporada a los jugadores estelares por el hecho de no estar produciendo. Hay que morirse con ellos, porque aunque pueden caer en una mala racha, en cualquier momento definen la victoria del equipo.

Es bueno dejarlo bien claro. Que nadie piense que estamos comparando a Puig con las estrellas que hemos mencionado. Dichas figuras escribieron páginas de gloria y Puig sólo lleva dos temporadas en Grandes Ligas.

Pero Puig es un gran jugador, uno de los más completos en la Liga Nacional. Es un hombre que a pesar de que no estaba produciendo como frecuenta, puede decidir un partido lo mismo con un batazo largo que con un imparable. Es un pelotero que puede ayudar al triunfo del equipo corriendo las bases. Es alguien que puede aportar a la victoria con una jugada defensiva en los jardines y puede detener a un corredor que va en busca del plato con un tiro certero al receptor.

Mattingly, en vez de sentar a Puig, quizas debió moverlo hacia otro otro turno en la alineación para quitarle presión. Pero nunca sentarlo.

Nadie lo puede adivinar. Pero con tanto dinero invertido en busca de ganar, con dos fracasos consecutivos (2013-14) y con las malas decisiones de su mánager, es posible que los días de Don Mattingly estén contados con los Dodgers de Los Angeles.

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