Béisbol

Strasburg lanza una pelota soberbia en la blanqueada a los Marlins

Confianza, aplomo y recursos: Adam Conley lo tiene todo para convertirse algún día en un pitcher triunfador en las Grandes Ligas. Ojalá que para ese momento lo respalde un mejor equipo.

Pero ese día no fue este martes, porque los Nacionales de Washington supieron descifrar sus envíos y aprovecharon otro derrumbe del bullpen para derrotar 7-0 a los Marlins delante de 16,529 aficionados en el parque de La Pequeña Habana.

“Me gustó mucho lo que vi de Conley, su capacidad para golpear la zona de strike”, expresó el manager de los Marlins Don Mattingly. “Tenemos que estudiar cuánto nos puede dar en cada juego. Creo que en el séptimo se quedó un poco sin energía”.

En el caso de Conley puede hablarse de debilidad, pero para el relevo la mejor palabra que describe su estado es desastre, al permitir tres carreras y dos jonrones, incluidos un grand slam de Bryce Harper y otro vuelacercas de Ryan Zimmerman.

Cuatro palos de vuelta entera pegaron, en resumen, los capitalinos en el séptimo episodio para edificar una marca negativa de la franquicia de Miami, que en 14 ocasiones había permitido tres batazos de esa categoría en un inning.

¿Quién lo iba a decir? Los clubes visitantes están aprovechando mejor que el de casa el recorte de las dimensiones del estadio.

Como si fuera poco, Stephen Strasburg mantuvo en un puño a los Marlins y se apuntó su tercer triunfo en tres salidas por primera vez en su carrera, al irse luego de ocho entradas inmaculadas con solo tres hits a su cuenta y 10 ponches.

Durante seis capítulos Conley sostuvo un cerrado duelo contra Strasburg y no creyó en Harper y compañía, mostrando una seguridad en sí mismo que ya envidiarían otros lanzadores.

“Esta vez me sentí mucho mejor que en otras actuaciones, pues sabía a dónde iban mis lanzamientos”, explicó el zurdo. “Con Harper era como si estuviéramos intercambiando golpes, pero contra ese equipo no se pueden cometer errores”.

Todavía en proceso de aprendizaje, Conley se vio en apuros en las primeras dos entradas cuando Washington llegó a colocarle hombres en tercera, pero siempre supo salir de las dificultades.

Los próximos cuatro episodios los caminó sin problemas hasta que en la séptima cuadrangulares consecutivos de Jayson Werth y Wilson Ramos le cambiaron la decoración al encuentro y decretaron su salida del montículo.

Ahora, lo del bullpen -en este caso Nick Wittgren y Chris Narveson- resulta en extremo preocupante, porque le cuesta mucho trabajo aguantar empates o sostener mínimas diferencias, y salvo contadas excepciones, los lanzadores de segunda línea dejan mucho que desear.

“Tenemos que hacer que el bullpen funcione”, recalcó Mattingly.

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MARCADOR FINAL:

Washington 7, Miami 0

MOMENTO CLAVE:

La séptima entrada, cuando Conley dio muestras de debilidad y el relevo se hundió para que los Nacionales anotaran siete carrreras, incluidos cuatro cuadrangulares.

LA FIGURA:

Stephen Strasburg estuvo soberbio en el box a lo largo de ocho entradas, al punto que los peces nunca le fabricaron una amenaza importante. Solo admitió tres hits y ponchó a 10.

DECISIÓN:

Gana Strasburg (3-0). Pierde Conley (0-1)

MARCAS:

Miami (4-8), Washington (10-3)

EN CIFRAS:

Cuatro palos de vuelta entera pegaron los capitalinos en el séptimo episodio para construir una marca negativa de la franquicia de Miami, que en 14 ocasiones había permitido tres batazos de esa categoría en un inning.

Esta historia fue publicada originalmente el 19 de abril de 2016, 9:52 p. m. with the headline "Strasburg lanza una pelota soberbia en la blanqueada a los Marlins."

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