Béisbol

Rogelio García: “Hubiera tenido una bonita carrera en Grandes Ligas’’

ROGELIO GARCIA, uno de los grandes lanzadores cubanos en Series Nacionales, de visita en Miami en foto tomada el 21 de julio.
ROGELIO GARCIA, uno de los grandes lanzadores cubanos en Series Nacionales, de visita en Miami en foto tomada el 21 de julio. rkoltun@elnuevoherald.com

El lanzamiento más dominante de Rogelio García le llamaban la bola de tenedor, pero realmente era una daga que solía rebanar las esperanzas de quienes se paraban delante del lanzador de Pinar del Río en sus mejores tiempos.

Propietario del récord histórico de más ponches en la historia de la pelota cubana, García es reconocido por muchos como el lanzador más completo, al menos entre fines de los 70 y buena parte de los 80.


Actualmente acompaña a Víctor Mesa en el cuerpo de dirección de los Cocodrilos de Matanzas, pero ha aprovechado -como su manager- unos días para venir a Miami antes de lanzarse al ruedo de una nueva Serie Nacional.

Llevas varios días por acá, ¿cómo ha sido el recibimiento?

"Satisfecho, muy satisfecho, caminando todas las calles de Miami y realmente muy contento por ver cómo tanta gente no olvida lo que uno hizo en la carrera de jugador. Hasta ahora, una experiencia muy linda''.

De esa carrera, ¿qué es lo que más valoras?

"Mi disciplina, mi dedicación, ganar juegos importantes como a los Estados Unidos, mis ponches, eso es algo que estará conmigo siempre, ser todavía el que más ponches tiene en la pelota cubana es algo de lo cual me enorgullezco. Vamos a ver cuánto dura''.


¿Has tenido contigo mismo el debate sobre si hubieras jugado en Grandes Ligas?

"No hay debate alguno, eso se responde fácilmente. Sí creo que tenía lo suficiente para haber triunfado aquí. Hubiera tenido una bonita carrera, me habría dado mucha satisfacción. Pero los tiempos son como son y no pudo ser''.

Tenías la recta potente, un tenedor de estragos, ¿por qué no vemos un Rogelio García?

"El pitcheo en Cuba se ha quedado atrás. No vemos otro Rogelio porque el calendario de juegos en categorías inferiores, juveniles, es muy corto y no da espacio al desarrollo. Con un torneo juvenil de algo más de 20 juegos no se logra nada''.

Muchos cubanos recuerdan siempre dos momentos asociados a ti: el jonrón que te pegó Pedro José Rodríguez en el 1978 y el de Agustín Marquetti en 1986.


"Todo el mundo recuerda lo que estaba haciendo y donde estaba cuando esos batazos, porque fueron para decidir campeonatos. Son dos grandes momentos del béisbol cubano y me tocó estar del lado perdedor, lo que durante algún tiempo me mortificó, pero digamos que es algo más para que me recuerden. He aprendido a convivir con esas memorias''.

Recuerdo que fuiste a darle la mano a Marquetti.

"Ya no había más nada que hacer. Marquetti me da el jonrón por una mala comunicación entre mi receptor, Juan Castro, y yo. Cómo no le voy a dar la mano a Marquetti. Ya no había remedio''.

¿Entre Juan Castro y Ariel Pestano, con quien te quedas detrás del plato?

"Con Juan. Le sacaba un poquito más a Pestano. Fue la batería mía''.

¿Es cierto que todavía tocas las 90 millas?

"No tanto, pero estoy cerquita''.

¿Qué tres bateadores te daban más problemas?

"Pedro Jova, Lázaro Junco y Orestes Kindelán''.

¿Y tu sagrada trinidad del pitcheo?

"Braudilio Vinent, Jorge Luis Valdés, Changa Mederos y, dame uno más, José Antonio Huelga?

¿Y dónde tu te pones?

"Donde tú quieras ponerme''.

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UN CILCLON ARRASADOR EN EL BOX

Quizá no fuera el mejor, pero habría que buscar con profundidad en la historia de las Series Nacionales para encontrar un lanzador tan dominante como Rogelio García, el Ciclón de Ovas que bate por estos días sobre Miami.

García, quien brillara con los conjuntos de Pinar del Río, es uno de los últimos ex estelares de la pelota cubana de las pasadas décadas que visita Miami, donde muchos no han olvidado sus grandes momentos.

Con un lanzamiento que todavía es material de leyenda, el tenedor, García hizo estragos a fines de los 70 y los 80, época en que para muchos se erigió como el lanzador más completo y temido.

Entre 1977 y 1988 conquistó siete veces el título de ponches, además de lanzar dos juegos sin hit ni carrera para convertirse en apenas el tercer pitcher en torneos cubanos con más de un choque de ese calibre.

Junto a Jorge Luis Valdéz, Braudilio Vinent, Lázaro de la Torre, Carlos Yanes y Pedro Luis Lazo integra el selecto club de ganadores de 200 victorias, todos ellos figuras de un nivel tremendo en Series Nacionales.

En 16 contiendas, García ganó 202 juegos, completó 201, dio 56 lechadas y en innumerables ocasiones integró la selección principal cubana como el lanzador de punta en la rotación.

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