Boxeo

Gigante cubano de bajo perfil pelea en Alabama a la sombra del campeón mundial

ROBERT ALFONSO sube al ring este 25 de febrero en Birmingham, Alabama, para enfrentar a Keith Thompson.
ROBERT ALFONSO sube al ring este 25 de febrero en Birmingham, Alabama, para enfrentar a Keith Thompson.

Cada vez que Robert Alfonso viajaba de Dallas a Alabama para servir de socio de sparrings a Deontay Wilder, lejos estaba de imaginar que aquellos largos recorridos terminarían fortaleciendo su posición en el complicado mundo del boxeo.

Alfonso (10-0, 3 KO) trabó amistad con el campeón del mundo en la división pesada, pero sobre todo con su manager y entrenador, Jay Deas, quien vio algo interesante en el gigante cubano al punto de sumarlo a su compañía promocional.

"Vine varias veces para hacer sparrings con Wilder y a Jay le gustó lo que vio'', comentó Alfonso, quien sube este sábado como parte del programa encabezado por el titular del Consejo Mundial en Birmingham. "Poco a poco hicimos una amistad que ha tenido un efecto positivo en mi carrera. La sacó del atasco y la impulsó''.

Bajo la guía de Deas, el púgil de La Habana realizó cuatro peleas solo en el 2016 -esta será la quinta-, cuando en sus primeros cuatro años de trayectoria profesional apenas subió el ring en seis oportunidades.

Por el momento, Alfonso ha mantenido un bajo perfil desde que llegara a Estados Unidos en junio del 2012, pero sabe que eso podría cambiar si continúa su camino ascendente con sus conexiones en Alabama.

"Sé que todo puede cambiar en el futuro y que mi nombre comenzará a sonar más'', agregó Alfonso, quien se mide al local Keith Thompson (8-4, 4 KO) . "Estar cerca de Wilder me ha hecho renacer las ganas de ser campeón. No hay nada mejor en el mundo que sentirse rey en lo que uno ama, en lo que sabes hacer''.

La carrera amateur de Alfonso tuvo grandes momentos como cuando ganó varios títulos nacionales, una corona panamericana en Brasil 2007, un oro en la Copa Mundial de Rusia 2008 y un cupo a los Juegos Olímpicos de Beijing ese mismo año.

Pero no estaba a gusto y por eso decidió venir a Miami a probar suerte como tantos de sus compatriotas, hasta que el amor lo desvió hacia Texas, donde vive junto a su novia Emily desde hace un buen tiempo.

"Yo amo a Miami, pero reconozco que es una ciudad dura, donde se gana poco y las rentas son caras'', explicó Alfonso. "Mi fui con mi novia, porque era lo correcto en ese momento y creo que al final esta nueva situación me está ayudando a encontrar estabilidad y enfocarme en lo que quiero''.

¿Y qué es lo que quiere?

"Pelear cuantas veces sea posible, ir subiendo en intensidad y calidad de los oponentes, lograr una buena oportunidad'', apuntó Alfonso, de 30 años. "He aprendido a no desesperarme y dejar que las cosas lleguen a mí. Todo pasará cuando deban pasar. Todo llegará en su momento''.

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