Boxeo

Entrenador cubano de boxeo busca hacer historia entre los fiordos de Noruega

JORGE RUBIO y Martin Larsen durante un entrenamiento en Miami.
JORGE RUBIO y Martin Larsen durante un entrenamiento en Miami.

Va a ser difícil tomarle la chapa a Jorge Rubio en Miami. Cada vez más son los compromisos adquiridos por el entrenador cubano en Europa, que ahora le han llevado del Reino Unido a Noruega, donde espera hacer historia en el boxeo.

Tras el triunfo con su pupilo Luke Campbell en Yorkshire, Rubio viajó a Oslo para estar en la esquina de un chico al cual espera convertir en campeón olímpico en la próxima cita estival de Tokyo.


"Nunca antes un técnico cubano había trabajado con un púgil noruego'', expresó Rubio vía telefónica. "Me siento muy contento porque este muchacho, Martin Larsen, posee todas las habilidades y recursos para brillar como amateur y profesional. Me siento muy feliz de que su familia me haya escogido para ayudarlo a lograr sus metas''.

Con apenas 20 años, Larsen se prepara para enfrentar un torneo nacional que le permitirá hacer méritos en el nuevo ciclo olímpico y ganar un puesto en la selección noruega que viajará en el 2020 a la capital japonesa.

El muchacho conoció de Rubio por videos en redes sociales donde se detallaban sesiones de entrenamiento del profesor cubano con Guillermo Rigondeaux, Campbell y otros boxeadores en Miami.

Al igual que el campeón olímpico inglés del 2012, Larsen viajó a esta ciudad para probar de cerca los sistemas de entrenamiento de Rubio y luego le acompañó al éxito de Campbell en Yorkshire.

"El estuvo con su padre, quien dio el visto bueno para comenzar esta relación de trabajo'', agregó Rubio. "Vamos a diseñar una estrategia de trabajo entre Noruega, Reino Unido y Miami, y vamos a convertir a Martin en campeón olímpico. Será un héroe para su país''.

Aunque la mayoría de pupilos bajo su mando han sido cubanos, Rubio se ha ido ganando el respeto más allá de las fronteras de Estados Unidos al entrenar a figuras como los ex campeones Amir Khan, David Hayes y ahora Campbell.


Campbell (15-1, 12 KO) fue el tercer púgil de relevancia de la Pérfida Albión que decidió ponerse en la manos del técnico antillano, pues habría que remontarse al 2004, cuando David Hayes perdió su primera pelea profesional para encontrar su nombre vinculado al pugilismo de las Islas Británicas.

Hayes (28-2, 26 KO) se sentía devastado y pidió ayuda a Rubio, quien le entrenó para las siguientes cinco peleas -todas ganadas por nocaut- hasta ayudarlo a convertirse en campeón mundial crucero.

Luego llegaría a sumar otro título en el peso pesado, pero antes le recomendó a su amigo Amir Khan (31-4, 19 KO) que acudiera a Rubio para alcanzar un punto superior en su carrera, aunque la vida le jugó una mala pasada.

Khan fue derrotado en el 2008 por nocaut frente al colombiano Breidis Prescott por muchas razones ajenas al entrenamiento, y según Rubio mucho tuvo que ver el ayuno del mes del Ramadán, un período religioso del calendario musulmán.


Fue aquel un momento oscuro para Rubio, quien tuvo que reconstruir su carrera desde su humilde gimnasio en Miami al lado de figuras jóvenes como Hairon Socarrás y Neslán Machado y luego junto al inmenso Guillermo Rigondeaux.

Ahora Rubio espera tener otro campeón profesional en Campbell y uno olímpico en Larsen.

"Como entrenador no puedo sentirme más orgulloso de estos muchachos'', recalcó el técnico. "Ambos harán historia. Veo el honor de los ingleses con Luke y espero que los noruegos sientan lo mismo con Martin. Juntos vamos a hacer historia''.

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