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América Latina se despidió del Abierto Sony Ericsson surfloridano y lo hizo con un sentimiento de satisfacción.

Juan Martín del Potro escribió una historia de alegría que le permitió, con su resonante triunfo especialmente sobre Rafael Nadal, ser el centro de atención de muchos aficionados argentinos que le dieron al torneo un ambiente sabroso e irreverente, la típica pincelada latina de frescura.

Del Potro se fue contento de Key Biscayne porque acá logró el triunfo más importante de su carrera, una victoria que sin dudas le permite adquirir la conciencia de que está en la élite del mundo, de que él, un muchacho de Tandil, es uno de los mejores del planeta a la hora de empuñar una raqueta.

Su compatriota, Gisela Dulko, también se lleva una sonrisa en el corazón y en el ego, después de eliminar a la número tres del mundo, la serbia Jelena Jankovic, y aunque la simpática jugadora argentina le quedó la sensación de haber podido hacer más, se va de Miami con un balance positivo, y dentro de sus maletas, la mayor victoria de su carrera.

Para otros queda la desilusión y la decepción, como es el caso de David Nalbandian, quien se fue luego de ser eliminado en su primer partido.

♦ Del Potro fue el único jugador de la región que se coló en los octavos de final extendiendo así una racha desde 1997 en el que el evento tiene al menos unaraqueta latinoamericana en esa fase.

Eso sí, la última ocasión que se metió un solo jugador fue en el 2005 cuando lo hizo el argentino Gastón Gaudio.

En el 2006 en esa fase entraron los representantes de la Armada Albiceleste Juan Ignacio Chela, Nalbandian y Agustín Calleri.

En el 2007 fueron Guillermo Cañas, Chela y Del Potro, mientras el año pasado lo hicieron José Acasuso y Cañas.

Justo en ese 2007 Cañas llegó hasta la final -luego de enviar a su casa a Roger Federer en los octavos- y ahí cayó ante Novak Djokovic.

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