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El supersónico cubano quiere ser el Novato del Año

Aroldis Chapman.
Aroldis Chapman.

Aroldis Chapman no es el mismo tímido joven que hace un año parecía querer esconderse en su locker en el clubhouse que tienen los Rojos de Cincinnati en el Goodyear Ballpark, sede de su cuartel general de los entrenamientos primaverales.

Chapman es otro. Se le ve cómodo y suelto, tal como luce en el montículo, es decir, como si estuviera en su ámbito natural.

"Al principio pensé que sería más difícil, pero me he acostumbrado bien. A diferencia del año pasado que tenía más preocupaciones. Ahora tengo menos y estoy enfocado en una sola cosa, que es mejorar mi control, que es lo principal'', aseveró el cubano, que ahora comparte y bromea con sus colegas, especialmente los latinos.

Un año ya de experiencia en la pelota profesional da más confianza. Y por supuesto una recta de más de 100 millas también. Chapman así lo profesa y tiene una prueba palpable de ello en su propio cuerpo.

Durante el receso de temporada, el holguinero se tatuó una llamarada en su muñeca izquierda, en donde se lee 105.1, la velocidad que alcanzó uno de sus envíos en septiembre del año pasado y que quedó registrado como el más rápido hasta ahora en la historia de la gran carpa.

"Me lo hice hace como tres meses en Miami. Tenía cuatro y en Cuba dicen que uno debe tener los tatuajes impares, es decir, que es mejor tener uno o tres o cinco, así. Da mala suerte tener un número par'', apuntó y de inmediato soltó una carcajada ante la pregunta de si se haría otro si lanzaba este año un pitcheo aún más rápido. "No. Este fue el lanzamiento que rompió el récord''.

Pese a que su nombre está inscrito en el libro de récords, Chapman aún es un bebé en términos de Grandes Ligas. De hecho, para el 2011 conserva el estatus para disputar el premio al Novato del Año, un galardón que sólo han ganado dos cubanos Tony Oliva en 1964 y José Canseco en 1986, y al que el zurdo le gustaría echar mano.

"Bueno, de verdad que mi principal objetivo de este año es tratar de ganarme el Novato del Año. Vamos a ver qué pasa. Me preparo bien para eso'', admitió.

Para alcanzar el galardón no sólo hace falta destacar, sino también exhibirse y nada mejor para ello que los fogonazos que lanza el cubano, protagonista de varios de los segmentos más destacados en los resúmenes diarios de Baseball Tonight y que lo han convertido en una figura mediática cuyo impacto no lo esperaba Chapman.

No obstante, confiesa que la fama le agrada.

"Pienso que todo deportista y artista le debe gustar la fama. Me gusta'', reveló.

Y en Miami, en donde pasó todo el receso invernal, el serpentinero se ha vuelto tan o más famoso que en Cincinnati, ciudad donde se vivió al final de la pasada temporada, a su arribo a las Mayores, una Chapmanmanía.

"Esta vez pasé más tiempo en Miami y pude disfrutar un poco más de la ciudad. La pasé bien. Allá mucha gente me reconoce, me pide sacarse fotografías con ellos y me dan consejos. De verdad me gustó todo'', aseveró.

Ahí, a Miami, ciudad que ha se convertido en su hogar desde que salió de la isla en el 2009, ansía llegar con sus rectazos de cien millas y ya tiene impresa en su lista de fechas relevantes la serie del 23 al 25 de agosto cuando los Rojos visiten a los Marlins de Florida.

"Estoy loco por jugar allá. Nunca lo he hecho. Espero que vaya mucha gente y que todos los cubanos puedan ver el juego. Me sentiría contento y orgulloso de lanzar enfrente de tantos compatriotas'', manifestó.

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