Jorge Ebro

El polémico promotor detrás del éxito de los boxeadores cubanos

El promotor Turco Ahmet Oner junto a Odlanier Solís.
El promotor Turco Ahmet Oner junto a Odlanier Solís.

Alguien le llamó una vez el Don King de Europa, pero Ahmet Oner tiene como aspiración máxima labrarse un nombre propio en el mundo del boxeo y que, algún día, a un nuevo promotor le llamen el Ahmet Oner de su respectiva plaza.

La comparación con el excéntrico empresario afroamericano de pelos parados de punta trae, sin embargo, la arista de la polémica, porque Oner -quien levanta pasiones encontradas entre fanáticos y colegas- no deja a nadie indiferente con una seguridad infinita que muchos tomarían como arrogancia.

El turco mira a su interlocutor con alguna distancia y luego, si determina que no hay peligro aparente, le echa la mano por el hombro y conversa como si lo conociera de siempre y se las supiera todas.

Nada le hace temer, ni saber qué los hombres que trataron de asesinarlo recientemente en Hamburgo aún no han sido apresados por la policía alemana y en cualquier momento podrían repetir el intento criminal.

"Yo no me hago ilusiones'', expresa Oner, quien asistió a la velada en el Madison Square Garden, donde dos de sus boxeadores, Yuriorkis Gamboa y Odlanier Solís, salieron airosos. "No los han apresado y no creo que lo hagan, pero no tengo miedo''.

Según reportes del propio Oner, dos hombres abrieron fuego contra él a fines de agosto mientras abandonaba las oficinas de un socio de negocios en Hamburgo y lograron herirlo en la pierna izquierda.

Luego de tres rondas de disparos, los dos hombres escaparon al percatarse de que varias personas salían del edificio para asistir a Oner y comenzaban a llamar a la policía.

El promotor debió ser operado de urgencia y el proyectil le fue extraído.

¿Por qué trataron de matarlo?

"Digamos que el boxeo tiene su lado oscuro'', comenta Oner dejando un espacio abierto a cualquier interpretación. "Digamos que mucha gente no sabe lidiar cuando a uno le va bien, y tiene éxito en lo que hace. Yo no puedo quejarme de lo que he logrado en tan poco tiempo. A lo mejor a otros no les gusta''.

Cuando habla de su éxito como promotor, Oner levanta los brazos como si quisiera abarcar todo el Garden, porque él no se esperaba ver tan pronto en la Meca del Boxeo al lado de una leyenda como Bob Arum, la cabeza principal de la compañía Top Rank.

Desde que decidiera dejar de dar y recibir golpes -como púgil terminó con récord de 16-5-2, 11 KO) encima del ring, y fundara Arena Box en el 2006, Oner comenzó a subir como la espuma en el llamado Negocio del Dolor.

"He trabajado muy duro para llegar a este momento y nadie me ha regalado nada'', explica Oner, que por estos días cumplió 38 años. "He corrido riesgos, pero creo en lo que hago y cuando me trazo una meta, no para hasta cumplirla. Arena está destinada a ser una de las grandes compañías promotoras del planeta''.

Pero Oner también reconoce que su presencia en el Garden y todo lo mejor que pudiera venir de bueno en su carrera está asociado con los cubanos que han llegado como una oleada en los últimos años.

El mismo resultó un factor fundamental en la llegada de Gamboa, Solís, Yan Barthelemy y Erislandy Lara al boxeo profesional, y trató de ayudar en la fuga de Guillermo Rigondeaux.

Sin abandonar su base europea, Oner copromociona a Gamboa y Solís junto con Top Rank, mientras que en el caso de Lara tiene un convenio con Golden Boy, la entidad presidida por Oscar de la Hoya.

"Esta ha sido una estrategia nuestra que comienza a dar frutos'', asegura Oner. ‘‘Gamboa ya es campeón mundial, Solís lo será y no tengo duda de eso. Y Erislandy también se acerca a una pelea titular a un ritmo acelerado. Muy pronto tendrán noticias de él y les aseguro que serán muy buenas. Los cubanos me han dado muchas alegrías y todavía falta lo mejor''.

Pero esta alegría de Oner es una mueca para las autoridades deportivas cubanas, que nunca han ocultado su malestar contra el promotor turco, especialmente tras los descalabros en las últimas competencias internacionales.

"Eso es problema de ellos'', afirma Oner. "Digamos que yo solo soy un proporcionador de oportunidades y la gente, que ya es mayor y decida por sí y no por otros, decide qué camino tomar. Por mí, que vengan todos los boxeadores cubanos. Yo muestro el sendero, el talento de cuda cual dirá cuán lejos podrán llegar''.

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