Football

La defensa salva a los Dolphins y el triunfo sobre su peor enemigo los mantiene vivos para playoffs

El defensive end de los Dolphins Cameron Wake (91) reacciona tras derribar al quarterback de los Jets Sam Darnold, en el primer cuarto del partido celebrado el 4 de junio de 2018 en el Hard Rock Stadium de Miami Gardens, Florida.
El defensive end de los Dolphins Cameron Wake (91) reacciona tras derribar al quarterback de los Jets Sam Darnold, en el primer cuarto del partido celebrado el 4 de junio de 2018 en el Hard Rock Stadium de Miami Gardens, Florida. adiaz@miamiherald.com

Si no fuera por su defensiva, los Dolphins en estos momentos estarían muertos.

Gracias a cuatro intercepciones, una de ellas para touchdown, y cuatro sacks el conjunto de Miami se mantuvo a flote, porque la pólvora se encuentra mojada, y venció 13-6 a los Jets de Nueva York, la tarde del domingo en el Hard Rock Stadium ante 65,533 aficionados.

La victoria mantiene abiertas las esperanzas de los Dolphins (5-4) de llegar a los playoffs y apaga la de los Jets (3-6).

El único touchdown del partido que enfrentó a dos ofensivas congeladas fue producto de un defensa.

“Nuestra defensiva jugó junta e hizo un muy buen trabajo”, comentó el entrenador de los Dolphins Adam Gase.

“En cambio el frente de nuestra ofensiva no tuvo un buen día”.

Si el trabajo en conjunto de la defensiva le brindó una gran satisfacción a Gase, de manera individual uno de los líderes de la retagurdia Reshad Jones, de 30 años, le dio un gran dolor de cabeza al entrenador durante el partido al negarse a jugar al final del primer tiempo y todo el segundo por una razón no explicada.

En marzo del 2017, el safety firmó una extensión de su contrato por cinco temporadas y $60 millones.

“Tengo que ver qué pasó, parece que no quiso jugar, tengo que averiguar lo que ocurrió”, expresó Gase sobre lo sucedido con Jones. “No estoy seguro si es por una lesión. Pero sé que no quiso jugar, todavía no tengo toda la información porque estaba pendiente de la ofensiva. Probablemente tendré más detalles esta noche [domingo] para saber qué ocurre”.

Felizmente para Gase apareció otro jugador que sí cumplió con su deber. La jugada que aseguró el triunfo de los Dolphins fue obra del novato Jerome Baker, quien interceptó al quarterback de los Jets Sam Darnold y retornó el ovoide 25 yardas para anotar el primer y solitario touchdown del partido cuando se jugaban 4:12 minutos del último cuarto.

Es decir, hubo que esperar más de tres cuartos para que se produjera un touchdown y la anotación no fue ofensiva sino un acierto de la defensiva.

Acto seguido, el kicker Jason Myers anotó un gol de campo de 56 yardas y acercó 6-13 a los Jets, a solo una anotación de ventaja a falta de 5:57 minutos para el fin del encuentro.

El partido fue muy pobre. Ninguno de los dos equipos tuvo la habilidad suficiente como para llegar a la zona de anotación. Y por ello solo tuvieron que contentarse con goles de campo y un touchdown defensivo.

“Hay que quitarse el sombrero por lo que hizo nuestra defensa”, afirmó el quarterback de los Dolphins Brock Osweiler.

“En la ofensiva nos tocó un partido muy duro contra los Jets. Al principio fallé un pase a Danny [Amendola] que de haberlo hecho bien tenía el potencial para touchdown. Necesito limpiar algunas cosas”.

Fue patético ver que ambas ofensivas jamás llegaran a la zona de anotación. Es difícil que sin producción en el ataque los Dolphins puedan derrotar a un adversario más calificado que los Jets.

El próximo domingo jugarán en Green Bay contra los Packers y si Osweiler no logra mover a sus “caballos” no hay manera que puedan llevarse la victoria.

Es cierto que la defensiva de Miami mejoró e impidió que los Jets desarrollaran su ataque terrestre, que es su principal arma, pero aquello no es suficiente para pretender mayores logros en la campaña.

Cameron Wake derribó dos veces al quarterback de los Jets para completar apenas tres sacks en la presente temporada. Esto es muy pobre para un jugador que en 10 años en la NFL suma 95 y que nunca había tenido menos de cinco sacks en una campaña.

Eso da una idea de lo poco que son los Dolphins en este presente. Osweiler completó 15 de 24 pases para 139 yardas y fue derribado cuatro veces.

Amendola, con 47 yardas por aire, y Frank Gore, con 53 por tierra, fueron los más productivos.

Pero en líneas generales, el equipo de Gase se ve muy liviano, sin pegada de KO y solo puede salir adelante contra rivales de poco nivel, como en el caso de los Jets.

Los Dolphins se pusieron adelante a los 2:21 minutos del segundo cuarto con un gol de campo de Jason Sanders de 43 yardas.

Faltando 1:11 minutos para irse al descanso, Sanders anotó un field goal de 27 yardas para duplicar la ventaja.

Myers descontó con un gol de campo de 48 yardas a 20 segundos para que terminara el primer tiempo con la pizarra 6-3.

En el cuarto periodo, Myers falló un field goal desde 50 yardas y no pudo lograr que su equipo empatara el partido transitoriamente.

Los Jets pudieron avanzar hasta el rango de patada gracias a dos penalidades de 15 yardas cada una cometidas por los defensas de los Dolphins. Lo cierto que en la ofensiva el partido fue una calamidad y a este ritmo los Dolphins no irán a ningún gran baile.

  Comentarios