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Milagro en Miami: Los Dolphins ganan con el final más increíble de su historia y siguen vivos

El running back de los Dolphins Kenyan Drake anota el touchdown del triunfo de los Dolphins ante los Patriots en los segundos finales del partido, celebrado en el Hard Rock Stadium, en Miami Garden, Florida, el 9 de diciembre de 2018.
El running back de los Dolphins Kenyan Drake anota el touchdown del triunfo de los Dolphins ante los Patriots en los segundos finales del partido, celebrado en el Hard Rock Stadium, en Miami Garden, Florida, el 9 de diciembre de 2018. dsantiago@miamiherald.com

Sin tiempo en el reloj, en quizás el final más increíble en su historia de la NFL, los Dolphins vencieron 34-33 a los Patriots, en medio de la locura de 66,087 fanáticos en el Hard Rock Stadium.

Cuando solo quedaba un suspiro por jugar en la cancha, y con la suerte virtualmente echada, los Dolphins (7-6) tenían que cumplir con la formalidad de completar el tiempo luego de que los Patriots habían anotado un gol de campo, a falta de 16 segundos para terminar la batalla, y aparentemente sellado su victoria.

Tras la devolución de los equipos especiales, quedaban ocho segundos en los cronómetros.

El quarterback de los Dolphins Ryan Tannehill se cuadró detrás del ovoide.

“Habíamos practicado la jugada del milagro el viernes último, todas las semanas lo hacemos”, confesó el quarterback después del triunfazo. “Y cuando nos formamos hoy [en la última acción del domingo] tuve un buen presentimiento”.

Por su parte, el estratega de los Patriots Bill Belichick esperaba que el entrenador de los Dolphins Adam Gase ordenara el Hail Mary.

Es decir, tirar la bola profunda con la esperanza de que cayera del cielo con un milagro. Por ello puso a defender a su gigantesco tight end Rob Gronkowski, de 6.6 pies de estatura. Los Dolphins, por el contrario, le tenían preparada otra estrategia.

Mientras el tiempo transcurría, Kenny Stills recibió el ovoide y se lo pasó atrás a DeVante Parker, quien lo cedió a Kenyan Drake. De seguro, los ocho segundos ya habían expirado, pero en la NFL el partido termina con la bola muerta.

El running back aprovechó la circunstancia e inició una carrera feroz que solo culminó cuando cruzó la sentencia ante el asombro de todos y con la invasión del campo por un grupo enloquecido de euforia, compuesto por los jugadores de los Dolphins, cuerpo técnico y aficionados.

“Por la gracia de Dios nos salió la jugada”, confeso Drake. “Todavía no pudo creerlo. Cuando vi a Gronko frente a mí, me dije ‘tengo que pasar por algún lado’. Y felizmente encontré la zona de anotación”.

Al final Drake salió del estadio como un héroe.

“Realmente hacemos las cosas excitantes para el sur de la Florida”, sentenció Cameron Wake. “Siempre creemos en nosotros mismos y, eventualmente, eso nos lleva al camino de la victoria”.

La derrota los hubiese dejado virtualmente fuera de los playoffs, a falta de tres jornadas para el final de la temporada regular de los NFL.

“Mis jugadores están encendidos”, exclamó Gase. “Hicieron un gran trabajo todo el partido. Pese a los altibajos se mantuvieron juntos y luchando”.

Para Belichick fue como si le hubiesen clavado una puñalada trapera. “Obviamente fue un resultado decepcionante para nosotros”, manifesto Belichick. “Hubo muchas cosas que pudimos haberlas hecho mejor. Todo se definió en una sola jugada y ellos la hicieron”.

Fue un encuentro golpe a golpe, de campana a campana. Parecía que la diferencia entre ambas escuadras fue que la de Tom Brady hizo sus deberes, mientras la de Ryan Tannehill no completó las jugadas en los momentos cruciales.

En el último aliento, los Dolphins apelaron al corazón, al amor propio, al talento y voltearon la tortilla.

Brady estuvo inmenso, dio pases para tres touchdowns y sumó 582 de por vida, para dejar atrás el récord de Peyton Manning con 579.

Los Patriots anotaron primero con un touchdown de dos yardas de James Develin, pero Stephen Gostkowski falló en el punto extra. Si el kicker no hubiese fallado, el partido habría ido a tiempo extra.

La respuesta de los Dolphins fue inmediata y Ryan Tannehill se combinó siete yardas con Kenny Stills para touchdown. Jason Sanders no desaprovechó su punto extra y el equipo de casa subió en la pizarra 7-6.

Una patada de punt de Matt Haack fue bloqueada y los Patriots quedaron en la yarda 18 de Miami. Desde ahí, Tom Brady no perdonó y Julian Edelman recibió un preciso pase de Brady para un TD de dos yardas.

Los Dolphins respondieron con un kilométrico TD de Brandon Bolden, quien corrió 54 yardas para anotar y puso adelante 14-13 a los locales.

Brady replicó con un pase de 37 yardas a Cordarrelle Patterson para touchdown a los 4:28 del segundo periodo y los Patriots subieron 20-14.

El partido iba golpe a golpe y de nuevo apareció Bolden, esta vez con un TD de seis yardas para poner arriba 21-20 a los Dolphins.

A 3:34 minutos para irse al descanso, Brady dio un pase de 16 yardas a Rob Gronkowski y permitió que los Patriots retomaran la delantera.

En el tercer cuarto, Tannehill dio un magnífico pase de 23 yardas a Brice Butler para poner la pizarra 28-27 a favor de Miami. Luego, Gostkowski acertó un gol de campo de 32 yardas para darle la ventaja 30-28 a los Patriots, a 6:45 minutos para el final de partido.

El kicker de los visitantes volvió embocar un field goal cuando solo quedaban 16 minutos en el reloj.

Tannehill completó 14 de 19 pases para 265 yardas y tres touchdowns. Fue derribado cuatro veces. Por su parte, Brady completó 27 de 43 pases para 359 yardas y tres touchdowns con dos derribos.

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