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¿Por qué los Dolphins van en otra dirección en la búsqueda de su entrenador?

El coordinador ofensivo de los Chiefs de Kansas City Eric Bieniemy es uno de los hombres que los Dolphins han entrevistado para el puesto de entrenador en jefe .
El coordinador ofensivo de los Chiefs de Kansas City Eric Bieniemy es uno de los hombres que los Dolphins han entrevistado para el puesto de entrenador en jefe . Foto: AP

Hay una tendencia de la NFL que muestra con mucha evidencia la forma en que los equipos con vacantes de entrenador en jefe buscan llenar ese puesto de trabajo. Una pista: todo se trata de la ofensiva.

Los Buccaneers de Tampa Bay terminaron ese proceso el martes al contratar a Bruce Arians, un probado entrenador con gran mentalidad ofensiva.

Ese mismo día los Cardinals de Arizona anunciaron que Kliff Kingsbury será su hombre al mando del equipo, otro estratega que prioriza el ataque en el juego.

Los Packers de Green Bay también encontraron a su entrenador al firmar a Matt LaFleur, quien fue el coordinador ofensivo en Tennessee la temporada pasada y había ocupado previamente ese puesto con los Rams de Los Angeles.

Antes había sido coach de quarterback de los Redskins de Washington y de los Falcons de Atlanta. Obviamente, él es un entrenador ofensivo. Pero eso no es todo.

Los Browns de Cleveland se decidieron por su propio coordinador ofensivo y entrenador de quarterback Freddie Kitchens, otro coach con mentalidad ofensiva.

¿Ves un patrón aquí?

Los equipos están valorando los modelos que la NFL está mostrando en gran medida en los últimos tiempos: un interés marcado en la ofensiva.

Están contratando a los mejores hombres ofensivos que pueden para ayudar a impactar la posición más importante en el equipo, el quarterback.

Esto es muy interesante de ver porque no creo que vaya a parar.

Los Jets de Nueva York quieren contratar a un entrenador en jefe con vocación ofensiva para asegurarse de que su niño dorado Sam Darnold maximice su potencial.

Y eso me lleva a los Dolphins de Miami ¡Sorpresa!


Sabemos que los Dolphins hasta ahora han entrevistado a cuatro candidatos. Ellos son el entrenador defensivo de Nueva Inglaterra, Brian Flores, el coordinador ofensivo de Kansas City, Eric Bieniemy, el coach de los defensive backs de Dallas Kris Richard y el coordinador defensivo de Nueva Orleans Dennis Allen.

Así que en un momento en que la mayoría de los equipos se enfocan en la ofensiva, tres de los cuatro entrenadores que han entrevistado los Dolphins son hombres con mentalidad defensiva.

El resto de la NFL se fija en encontrar el éxito obteniendo ayuda en la ofensiva. Y los Dolphins están mirando principalmente al lado defensivo.


Y aquí es donde yo digo que no hay nada de malo en enfocarse en coach con rasgos defensivos.

Antes, las defensas ganaban campeonatos, aunque ya no. Compruebe la puntuación de los últimos dos Super Bowls.

Bill Belichick es un tipo que prioriza la defensa. Así fue también Tony Dungy.

Pero la NFL ha cambiado muchas reglas en los últimos años que protegen de golpes a los quarterbacks y los wide receivers para favorecer la ofensiva.

Y los mejores equipos serán los que tienen los mejores quarterbacks y la mayor destreza para anotar.


Y los equipos están reaccionando a todo eso al buscar entrenadores con mentalidad ofensiva.

Pero los Dolphins se están inclinando, en base a sus entrevistas, en una dirección diferente.

Esto no es una crítica. Son los hechos.

Y eso lleva a mi preocupación:

LosDolphins han estado buscando sin éxito un gran quarterback para llenar el vacío que dejó Dan Marino desde el año 2000. Y durante la mayor parte de esos años fue solo una cuestión de no encontrar al hombre adecuado.

Durante la mayor parte de esos años, los Dolphins buscaron esa oportunidad y fallaron.


Se perdió con John Beck, con Chad Henne, con Pat White, con Daunte Culpepper y con A.J. Feeley.

Se perdió mucho y eso fue triste.

Pero, en el lado positivo, el equipo sabía que había fallado.

Hubo una pequeña equivocación o mala interpretación de la situación una vez que los entrenadores y gerentes generales vieron a los jugadores que eligieron para venir a Miami.

Así que esos quarterbacks vinieron y se fueron en cuestión de dos años en promedio.


Entonces Ryan Tannehill apareció. Y el problema se volvió mucho más serio.

Porque ya no se trataba de que Tannehill no cumpliera la promesa de ser un jugador elite y por tanto el equipo resolvía esa situación y la cambiaba rápidamente. El problema era que Tannehill se quedó por mucho tiempo.

Año tras año los Dolphins creían en Tannehill. Y le dieron un gran contrato. Y luego le ofrecieron más dinero garantizado porque él era sin duda su tipo.

Y así entrenador tras entrenador y gerentes tras gerentes apostaron por Tannehill.


Todos en la organización, desde el dueño Stephen Ross, Adam Gase, Mike Tannenbaum y Chris Grier apostaron por Tannehill porque ese fue el hombre que les vendieron.

Pero algunas personas en las gradas (desde plomeros hasta mecánicos) estaban seguros de que Tannehill no era el hombre adecuado hace años, mientras que los expertos que trabajan para los Dolphins seguían convencidos de lo contrario.

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