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Los Dolphins agarran el gusto por las victorias y buscan sorprender ahora a un duro rival

Luego de conseguir su primer triunfo de la temporada, el entrenador de los Dolphins (1-7) Brian Flores exclamó sencillamente: “Lo único mejor que una victoria son dos”. El desafío será tremendo contra los Colts de Indianápolis (5-3), el domingo (4:05 p.m. TV: CBS. Radio: 560 WQAM, Kiss 99.9, Univisión con Roly Martín y Eduardo “El Vikingo” Martell) en el Lucas Oil Stadium.

Los Dolphins han mostrado superación a lo largo de la campaña y, finalmente, el domingo pasado vencieron a los Jets de Nueva York y consiguieron lo que se les había escapado por poco en los tres anteriores partidos.

Flores, sin embargo, ha transmitido a sus jugadores la idea que un triunfo no basta sino que hay que intentar nuevas victorias con toda el alma.

“Vamos a empezar ahora el tercer cuarto de la campaña”, explicó el estratega de origen hondureño. “Trato de dividir la temporada en cuartos. El segundo fue mejor que el primero. Y en el tercero fuimos mejores en comunicación, fundamentos, técnica, ejecución y tratamos de continuar esa tendencia. Esa es mi visión”.

Si en los dos primeros partidos, los Ravens de Baltimore y los Patriots de Nueva Inglaterra le dieron una paliza inmisericorde a los Dolphins, los siguientes rivales no la tuvieron tan fácil. Flores supo transmitir espíritu de lucha a sus jugadores, dignidad, vergüenza deportiva, al mismo tiempo que se enfocaba en corregir errores.

“Siempre lucharemos hasta el final, jugaremos duro y fuerte”, agregó el entrenador. “Siempre trataremos de jugar a un buen nivel, a un nivel que nos permita ganar. Esa es la meta. Enfrentamos a muchos enemigos, como la complacencia, la fatiga y nuestro trabajo es luchar contra todo esto”.

Esa pasión que impone Flores se ha traducido en que sus pupilos jamás perdieron el entusiasmo. Y ahora que llegó la victoria se respira una nueva atmósfera en los Dolphins.

“El lunes y martes tuvimos descanso para acumular un poco de energía”, comentó el linebacker Jerome Baker. “Hoy [miércoles] reanudamos el trabajo. La primera victoria fue muy divertida, pero el ‘Entrenador Flo’ marcó el tono de que nuestro objetivo no es solo un triunfo. Y la intensidad del grupo se ha levantado, se puede sentir en el ambiente”.

El veterano quarteback de 1,000 batallas Ryan Fitzpatrick también destacó este nuevo espíritu en el equipo pero advirtió que será un examen muy difícil el encuentro con los Colts.

“Yo no sé si una cosa en particular ha influido, pero lo que sí puedo decir es que hay una notable diferencia en la buena energía”, aseguró el quarterback. “Vamos a enfrentar a un equipo que combina juventud y experiencia. Históricamente el Lucas Oil es un estadio difícil para jugar. El ruido es infernal, con fanáticos que aman el football y a su equipo”.


Los Dolphins no podrán contar con su wide receiver Preston Williams, quien anotó dos touchdowns contra los Jets y luego sufrió la rotura del ligamento cruzado anterior en la rodilla. Quedó fuera de la temporada.

Como si fuera poco, el líder en acarreos del equipo de Miami con 201 yardas Mark Walton fue suspendido cuatro partidos por la NFL debido al uso de sustancias prohibidas y, por otro lado, los Dolphins canjearon la semana anterior al running back Kenyan Drake y por lo tanto Flores tendrá que hacer algunos ajustes en su ofensiva.

En cuanto a los receivers, el estratega de seguro dará un mayor rol a Albert Wilson, Allen Hurns y Jakeem Grant. Mientras, en el ataque terrestre Kallen Ballage, quien se recupera de un lesión, asumirá el papel estelar y el novato Patrick Laird, quien se lució en la pretemporada, tendrá más oportunidades en esta parte decisiva de la campaña.


Los Colts, por su parte, también tienen sus problemas. El sábado el club de Indianápolis informó que su quarterback titular Jacoby Brissett no jugará contra los Dolphins debido a una lesión en la rodilla izquierda que sufrió la fecha pasada en la derrota contra los Steelers de Pittsburgh. Su lugar lo ocupará Brian Hoyer.

Flores conoce a Brissett, quien fue seleccionado por los Patriots en el 2016, y a Hoyer, quien estuvo con el equipo de Nueva Inglaterra entre el 2009 y 2011. Brissett tuvo la oportunidad de jugar con los Patriots pues Tom Brady cumplía cuatro fechas de suspensión por el caso de los balones desinflados.

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