Fútbol

Argentina, bicampeón con corazón y talento

Angel Di Maria
Angel Di Maria AFP/Getty Images

Argentina se esforzó al máximo y gracias a ello disfruta ahora de uno de los momentos más gloriosos en su historial deportivo. Por segunda vez consecutiva, el balompié albiceleste se colgó el oro luego de un trabajado triunfo 1-0 sobre Nigeria.

Di María, quien fue una de las grandes figuras de su escuadra a lo largo del torneo


Si hubiese sido por fervor, amor propio, espíritu de lucha y entrega deportiva, el justo resultado del partido que se transmitió para el área de Miami a primera hora de ayer, hubiese sido un empate.

Sudamericanos y africanos dejaron hasta la última gota de sudor en el césped del Nido del Pájaro.

La diferencia en la final olímpica la puso el toque de distinción que siempre ha caracterizado al fútbol argentino, esa fineza en el trazo para producir las obras maestras. Angel Di María, con un certero disparo por encima del arquero adversario, anotó el tanto de la victoria mínima y angustiosa.

Los africanos también tuvieron oportunidades claras para anotar, pero no las supieron aprovechar, y por eso tienen que consolarse ahora con la medalla de plata.

Argentina impuso unos números de mucho mérito en Pekín. En seis partidos, sumó seis victorias con 11 goles a favor y sólo dos en contra.

Ahora como bicampeón, luce 12 triunfos consecutivas --todo un récord--, y no pierde a ese nivel desde la dolorosa caída 3-2 precisamente ante Nigeria, en la final de los Juegos de Atlanta 1996.

Javier Mascherano, el incansable volante del Liverpool, es el único sobreviviente del equipo que también se coronó en la Olimpiada de Atenas 2004.

Su presencia en el equipo fue de enorme gravitación, porque no sólo contribuyó con su marcación pegagosa e implacable a la seguridad de su escuadra, sino con su habilidad para salir y entregar limpiamente la pelota, propició la ofensiva albiceleste.

Lionel Messi fue una pieza dorada en el equipo que dirige Sergio Batista.

Contra Nigeria, el ídolo del Barcelona no apareció con la misma dimensión que lo había hecho en el triunfo 3-0 sobre Brasil, en el que participó en los tres goles de su equipo. Como descargo hay que señalar que los africanos lo marcaron siempre con dos hombres, uno que lo apretaba y otro que lo esperaba, y no lo dejaron respirar.

En compensación para el escuadrón sudamericano apareció Di María, quien fue una de las grandes figuras de su escuadra a lo largo del torneo.

Ahora, Argentina se suma a Uruguay como los dos únicos seleccionados latinoamericanos bicampeones olímpicos, desde que el fútbol fue introducido de manera oficial en los Juegos en Londres 1908. Los gloriosos celestes se coronaron en París 1924 y Amsterdam 1928.

Para tener una idea de lo importante y difícil que es ganar el oro olímpico, bastará decir que el pentacampeón mundial, Brasil, jamás ha podido conseguirlo, y en Pekín 2008 tuvo que consolarse con el bronce.



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