Fútbol

La vereda de la fama de Maracaná recibe huellas del gran ausente

Garrincha (centro)
Garrincha (centro) AFP/Getty Images

En un homenaje póstumo, el fallecido crack del fútbol brasileño Garrincha entró a lo grande este martes en la "Vereda de la fama'' del mítico estadio Maracaná de Rio de Janeiro al ser colocada una placa con la marca de sus pies junto a las de otros astros.

La sentida ausencia del genial atacante del Botafogo de Rio de Janeiro fue enmendada gracias a la donación del hijo de un fallecido joyero hincha del club de la 'Estrella Solitaria', que entregó la placa con las huellas de los pies de Garrincha al gobierno del Estado para que la coloquen en la entrada del Maracaná.

Rosángela dos Santos, una de las cuatro hijas de Manuel 'Garrincha' dos Santos que asistieron al acto, expresó su satisfacción: "Estamos muy alegres, es una emoción muy grande. Solo faltaba esto para completar la Vereda de la Fama de Maracaná'', dijo.

Los pies de Garrincha faltaban en la "vereda'' que alberga las marcas de las mayores glorias del fútbol auriverde, porque este espacio fue inaugurado recién en el 2000 y el celebrado puntero bicampeón mundial (1958 y 1962) con la selección brasileña falleció en 1983.

Apenas un espacio con su nombre indicaba la presencia del malogrado futbolista apodado ‘‘El Angel de las piernas chuecas'', que murió a los 49 años debido a las secuelas del alcoholismo.

Sin embargo, ahora Garrincha pudo entrar al 'santuario' de las estrellas y mejor acompañado imposible: sus huellas estarán cerca de las de su ex compañero de ataque en la selección y tricampeón mundial, Pelé, y de las de Romario de Souza Faría, goleador del equipo que conquistó el tetracampeonato mundial en Estados Unidos-1994.

Pelé no presente en el evento, pero otros célebres ex jugadores brasileños sí asistieron, como los campeones mundiales Altair (1962) y Jairzinho (1970).

Las pisadas de Garrincha estarán en Maracaná gracias a que el ex puntero había dejado en 1969 sus marcas en un bloque de cemento expuesto en una pizzería del barrio de Ipanema (zona sur de Rio), donde se encontraba parte de la 'bohemia' carioca.

"Creo que fue el momento justo para el homenaje, porque es el año en que completa 50 años el título mundial ganado en Suecia (en 1958, el primero de los cinco obtenidos por Brasil). Y 25 años después de la muerte de Garrincha'', aseguró a la prensa Diogo Mourao, hijo del joyero Caio.

Garrincha, que tuvo una vida agitada y romances polémicos como con la famosa cantante de samba Elza Soares, es ahora el único jugador homenajeado por partida doble en Maracaná, pues también hay un busto en su honor en el estadio.

Pero el ingreso de Garrincha a esta galería de 'huellas' famosas demoró mucho.

Al quebrar la pizzería de Ipanema en 1992 la placa con las marcas de 'Mané' junto a otras con huellas de manos de artistas fueron guardadas por un amigo del dueño, el joyero Caio Mourao, que las tuvo en su taller hasta 2005.

Antes de fallecer las entregó al acervo de la Toca de Vinicius, una concurrida librería y disquería de Ipanema dedicada a la bossa nova. Sin embargo, Diogo Mourao, hincha fanático del Botafogo, se quedó con las huellas de Garrincha.

Por consejo de un amigo de la familia resolvió donarlas al Maracaná para que descansen junto a las de otros ex jugadores que hicieron del fútbol brasileño el más admirado del mundo.

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