Fútbol

Crónica de un fracaso anunciado

Una vez más el fútbol cubano se ausenta de una cita mundial, pero en esta ocasión es más doloroso porque se esperaba mucho más de esta nueva camada de jugadores antillanos.

Después de la casi injusta eliminación de Alemania-2006 a manos de Costa Rica, con la cual empató dos veces, la selección nacional se preparó con todo para lograr esta vez la clasificación a la Copa del Mundo de Sudafrica 2010, pero nuevamente no pudo lograr su objetivo.

Muchos han sido los factores que han incidido en este fracaso, pero hay dos que destacan: las mal llamadas deserciones y la elección del seleccionador nacional.

Aunque algunas autoridades se esfuercen en minimizar el impacto producido por la marcha de algunos de sus mejores futbolistas en diversos eventos internacionales, lo cierto es que su ausencia ha sido decisiva.

Es indudable que los mejores atacantes de la Isla, excepto Roberto Linares, están hoy en Estados Unidos, quienes a unidos a mediocampistas como Osvaldo Alonso han comenzado a brillar en las ligas locales.

Alonso formó parte del grupo futbolistas que abandonó la selección olímpica en Tampa después de un gran partido con EEUU que hizo soñar a los seguidores del equipo Cuba.

Los siete muchachos de la Sub-23, integrantes y aspirantes de la selección absoluta, decidieron quedarse a vivir en Estados Unidos y eso lo inhabilita de representar a su país en los próximos torneos.

Esta situación no sólo hizo mella en el desempeño del selecionado en aquel torneo, no sólo por la ausencias físicas de estas piezas clave sino por el estado anímico que produjo, sino en la selección, que se quedó sin sus mejores defensores, portero incluído, rumbo al mundial.

El otro factor que afectó sin dudas fue la elección del seleccionador nacional. La comisión se le ocurrió que era mejor traer un técnico extranjero y contrataron Reinhold Fanz. El alemán sabía mucho de fútbol, pero de Cuba nada, y esto sumado a la compleja realidad en la Mayor de las Antillas lo condenó con anticipación.

Es sabido que para dirigir no basta con dominar la estrategia, es necesario saber manejar bien a sus hombres y era evidente que él no era el adecuado para ser su guía. El resultado: Cuba perdió sus primeros cuatro partidos.

Sin Fanz en el banquillo, el once cubano logró su primer triunfo a costa de Guatemala, aunque esta victoria llegó demasiado tarde.

Con todo esto vuelta a empezar, a ver si se llega a tiempo a la cita del 2014 y reivindicar de una vez por todas al bolompié cubano.

Todavía algunos piensan que en la Isla no se practica el fútbol, otros simplemente dicen que "son malos'' y sólo un pequeño grupo cree que no es así, que sí se juega a buen nivel.

La verdad es que a la luz de los resultados parece que los primeros tienen razón, pero el tema no debería simplificarse de este modo, ya que sí existe una gran tradición futbolística.

Es cierto que sólo se ha ido a un Mundial, en 1938, que sólo ha participado en dos olimpiadas, que no se tienen resultados internacionales, pero no quiere decir que no se juegue bien, o que sus jugadores no tengan calidad necesaria.

El fútbol siempre ha sido uno de los deportes más populares a lo largo de la Isla, el cual incluso se practica tanto o más que el béisbol, a pesar de que éste tiene todo el apoyo oficial y por ende gran parte del presupuesto.

Ahora necesita aprender de los errores, buscar más apoyo, poner más partidos por televisión, traer el público a los estadios y sobre dejar jugar a sus jugadores en otras ligas y no traer más a un técnico europeo.



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