Fútbol

Partido Uruguay-Argentina logra levantar bloqueo fronterizo de tres años

El partido entre Uruguay y Argentina este miércoles por la última plaza directa para Sudamérica al Mundial de Sudáfrica-2010 logró lo que no pudieron todas las quejas uruguayas: que los ambientalistas argentinos levanten un corte fronterizo de tres años para que los hinchas vayan a Montevideo.

La Asamblea Ambiental de Gualeguaychú resolvió levantar por algunas horas el corte -que ya lleva tres años- del puente que une a esa ciudad argentina con Fray Bentos, en protesta por la instalación de una planta de celulosa sobre el limítrofe Río Uruguay, para permitir el pasaje de aficionados argentinos que concurran al partido de fútbol en el Estadio Centenario de Montevideo.

"Es una vergüenza; es indignante'', dijo a la AFP Omar Lafluf, intendente de Río Negro, departamento del que Fray Bentos es capital.

"En definitiva, queda claro que quienes mandan en el puente, que está regido por un tratado internacional, es un grupo de ciudadanos argentinos a su libre albedrío. El gobierno argentino no influye para nada'', agregó Lafluf.

El intendente rionegrense indicó que "el flujo de argentinos es constante; están cruzando normalmente, y la Poicía supervisa que no se produzcan incidentes''.

Por su parte, el embajador argentino en Montevideo, Hernán Patiño Mayer, criticó en declaraciones radiales la decisión de los ambientalistas de Gualeguaychú: "Dejar pasar a una hinchada de fútbol para que pueda ir a ver un partido, y no dejar pasar a un familiar para ver a su primo o a un amigo, o a un señor que trabaja, pone en evidencia que hay que dejar de lado el corte''.

En otro orden, la prensa extranjera acreditada y la afluencia de argentinos para presenciar uno de los clásicos más antiguos del fútbol mundial copó la capital uruguaya.

"Estamos llenos'', dijo a la AFP una funcionaria del Hotel Radisson, en el centro de Montevideo, y señaló que buena parte de la ocupación era de parciales argentinos.

"No tenemos lugar, porque los argentinos lo llenaron por el partido'', dijo por su parte una vocera del Hotel Sheraton, en el barrio residencial de Punta Carretas, donde además se aloja el plantel dirigido por Diego Maradona.

El legendario ex futbolista, que no cosecha como entrenador los elogios que recibió en el pasado, fue objeto de insultos y abucheos de uruguayos que aguardaban en la noche del martes la llegada de la delegación argentina.

En el Estadio Centenario, sede de la final del primer mundial de fútbol de la historia en 1930, que Uruguay le ganó a Argentina por 4-2, habrá más de cincuenta mil personas -entre ellas unos cuatro mil argentinos- que vibrarán, gozarán y sufrirán con una nueva edición del clásico del Río de la Plata, que ya tiene 108 años de historia y sigue despertando la pasión de ambas naciones.

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