NBA

Un dúo sin armonía

DWYANE WADE
DWYANE WADE

Pat Riley los llegó a comparar con el dúo dinámico, aquel que formaron Michael Jordan y Scottie Pippen en los Bulls, pero lo cierto es que la pareja formada por Dwyane Wade y Shawn Marion en el Heat dista bastante de aquella que ganó seis campeonatos en la década de los 90.

Y no es precisamente por la calidad de Wade y Marion, sino porque en la cancha los dos muchachos de Miami no se complementan como los campeones de Chicago, aunque a ratos cuando ‘‘Flash''y "Matrix'' deciden poner el turbo, el rival no ve el balón.

Wade tiene todas las cualidades para convertirse, como Jordan en su día, en un ganador de anillos.

El escolta del Heat es ágil, atlético, fuerte, rápido, tiene además una gran saltabilidad, buen disparo desde todas las distancias, buena penetración, y una habilidad asombrosa, por lo que su juego nada tiene que envidiarle al mítico Jordan.

Pero le falta a su alrededor un equipo más competitivo, con una mentalidad ganadora, con hombres que defiendan mejor, que luchen más, en fin, un conjunto que ayude a su líder a desplegar todo su talento.

Ya lo hizo una vez Shaquille O`Neal a su paso por Miami, y se esperaba que después Marion también pudiera hacerlo. Sin embargo éste no ha cubierto las expectativas.

Esta temporada, tal vez su última en Miami debido a los $17 millones que cobra, espera darle la razón a Riley y ayudar a Wade a meter el equipo como mínimo en los playoffs, pero para ello necesita acercarse a sus números de la campaña 2005-2006, cuando promedió más de 20 puntos y enfocarse en el triunfo.

Ayer ya dio una muestra de su pundonor al decidir jugar con una máscara para proteger su nariz, rota en el encuentro anterior. Su entrenador Erik Spoelstra conocedor del peso de Marion en el equipo le dio luz verde y espera no arrepentirse.

"Shawn jugará esta noche con una máscara protectora'', comentó Spoelstra antes del partido contra los 76ers. "Ayer dimos un paseo y salió de el jugar hoy con la protección, así que ése es el plan''.

El delantero de Miami aunque no ha estado muy fino de cara al aro es uno de los máximos reboteadores y su energía es vital para encender la llama del Heat.

En sus nueve años en la NBA promedia 18.3 puntos y 10.1 rebotes. La temporada pasada tuvo una media de 15.4 puntos por juego y en ésta ya lleva dos doble-doble.

Marion tiene todo lo necesario para volver a los planos estelares, ir a su séptimo Juego de las Estrellas y sobre todo puede contribuir decisivamente para que el Heat vuelva a llegar a la postemporada, e incluso, intentar ganar al menos su división.

Para ello tendrá que dejar a un lado los temas relacionados con su futuro y mentalizarse en que ahora su aporte es vital para la franquicia, que ya ganó un campeonato y que si los astros se alinean podría llegar de nuevo a lo más alto en el firmamento de la NBA.



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