NBA

Todos los caminos conducen a Atlanta

Dwyane Wade padece dolores de espalda.
Dwyane Wade padece dolores de espalda.

Con la serie igualada 2-2 el Heat tiene hoy una cita crucial en Atlanta. Su misión es derrotar a los Hawks en su casa y regresar a la Arena American Airlines para finiquitar la serie.

Un triunfo lo pondría en una cómoda posición para avanzar, pero un revés lo obligaría a ganar los dos juegos restantes.

Los Hawks esperan hacer valer el factor cancha, pero el quinteto de Miami ya sabe lo que es ganar allí y más bien todo depende de cómo jueguen, de su energía, de su actitud, de la experiencia de los veteranos y de la energía y el acierto de los más jóvenes.

El Heat necesita que su líder, Dwyane Wade, se recupere del espasmo muscular que sufre en la espalda. En el juego del lunes el estelar escolta necesitó ayuda para ponerse en pie cuando estuvo en el banquillo, aún así terminó con 22 puntos, seis rebotes y siete asistencias.

También precisa que su centro, Jermaine O'Neal, continúe jugando a su mejor nivel. Su experiencia está siendo de gran utilidad para mantener el balance en el conjunto de Miami.

O'Neal se unió el sábado a Udonis Haslem y le cerraron el aro a los Hawks, pero el lunes el delantero de poder no estuvo fino en los tiros, y tampoco pudo frenar a Josh Smith, quien se echó encima al quinteto de Atlanta en la primera mitad.

El hombre de Miami en el tercer juego de la serie, no fue ni Wade, ni O'Neal, ni Haslem, sino James Jones, quien logró a fuerza de triples meter al Heat en el encuentro. Ayer se dio a conocer que su actual sustituto Jamario Moon será operado mañana y se perderá el resto de los playoffs.

Y si bien los veteranos son los encargados de jugar un rol principal, no menos importante es el de los novatos. En los jóvenes están cifradas las esperanzas del Heat.

"Ellos están avanzando. Están viendo lo difícil que es ganar un juego de palayoffs'', comentó el entrenador del Heat Erik Spoelstra. "Tienes que salir a competir en cada posesión y ofensivamente tienes que ser eficiente''.

El jugador de segundo año tiene que ser más estable en su juego.

Si los triples no le entran, que tire más cerca, tiene que asumir el riesgo de lanzar al canasto. Al igual que el rockie Mario Chalmers, ayer entre ambos apenas tiraron siete veces.

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