NBA

El Heat va a una batalla a muerte por su propia vida

Jermaine O'Neal (izq.) choca con Zaza Pachulia en una escena del quinto choque de la serie.
Jermaine O'Neal (izq.) choca con Zaza Pachulia en una escena del quinto choque de la serie.

Con la sangre en el ojo y la obligación de ganar para sobrevivir, el Heat recibe a los Hawks, hoy (8 p.m. TV: SUN, ESPN) en la Arena American Airlines. El objetivo del conjunto de Miami es prolongar la serie a un séptimo y definitivo juego el domingo en Atlanta.

Ambos equipos vienen de protagonizar un choque feroz, el miércoles último, en el que vencieron 106-91 los Hawks en la Philips Arena.

La factura que pasó el encuentro fue de alto precio, porque dejó lesionados a Dwyane Wade y al dominicano Al Horford.

Wade, que no entrenó ayer, chocó contra Josh Smith y se golpeó la parte de atrás de la cabeza. Tuvo que salir del partido por un momento. Se las arregló para volver al rectángulo y anotar 29 puntos.

Aún magullado y sufriendo una contractura muscular en la espalda, Wade aseguró que jugará esta noche en una cita crucial para el Heat, que va abajo 3-2 en la serie al mejor de siete.

El escolta sólo ha perdido un solo juego de playoff en su carrera en el sexto juego de la Final de Conferencia del 2005 contra Detroit, debido a una lesión en las costillas.

Los Hawks se encuentran en peor situación.

A los problemas musculares de su estelar Marvin Williams, quien ya lleva perdidos tres partidos de playoffs por una torcedura en la muñeca derecha, se sumó Horford, quien se torció el tobillo derecho tras una embestida de James Jones.

La situación se tornó tan crítica, que Atlanta se vio obligado a jugar la mayor parte del tercer período la noche del miércoles con sólo dos titulares en la cancha, Solomon Jones y Mario West, quienes han recibido sobrecarga de minutos en la postemporada y pueden estar pagando la cuenta esta noche en Miami.

Las escaramuzas fueron la tónica del miércoles y los conatos de pelea se produjeron en varias ocasiones.

En cinco partidos, la batalla entre ambos quintetos ha sido brutal. A ello se suma una jugada de fantasía de de Smith, que trató de anotar una canasta lanzando el balón entre las piernas, cuando Atlanta llevaba una ventaja de 20 puntos el miércoles. La acción fue tomada como un gesto de suficiencia y desprecio, que molestó y encendió a todos en el conjunto de Miami.

"Fue un verdadero insulto'', calificó Wade.

Erik Spoelstra también lamentó la falta de juego limpio e hizo notar la rivalidad a primera vista en esta serie.

"Trataron de avergonzarnos'', comentó el novato entrenador del Heat. "Ya llevamos jugamos cinco partidos entre nosotros en los playoffs, y creo que nadie en cada lada quiere al otro bando''.

Cualquier de los dos, el Heat o los Hawks, llegaron con las reservas bajas a las semifinales de Conferencia; mientras su rival, Cleveland, espera tranquilo desde el domingo último cuando selló el 4-0 sobre Detroit.

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