NBA

Con el corazón se gana el respeto

CON UNA fuerza y talento incomparables, Dwyane Wade (3) trazó anoche el camino del éxito 
para el Heat. Fue apoyado por hombres como Michael Beasley (30), que estuvo muy efectivo.
CON UNA fuerza y talento incomparables, Dwyane Wade (3) trazó anoche el camino del éxito para el Heat. Fue apoyado por hombres como Michael Beasley (30), que estuvo muy efectivo. El Nuevo Herald

Más que una declaración de principios, más que evitar la eliminación delante de sus fanáticos, el Heat de Miami salió anoche al tabloncillo de la Arena American Airlines energizado bajo un motivo principal: respeto.

Tras ser víctima del potente músculo de los Hawks en el quinto juego, Miami presentó una batalla total anoche para vencer 98-72 y extender al límite máximo una serie que clasifica entre las mejores de los últimos años en postemporada.

Guiados por la estrella de Dwyane Wade, pero con un apoyo colectivo innegable, el Heat arrolló a los Hawks y les advirtió que puede ganarles en ese tipo de juego confrontacional que tanto gustan.

Wade anotó 41 puntos y algunas de sus jugadas bajo el aro serán material fílmico para la historia, pero quien dio un paso tremendo en su carrera fue el novato Michael Beasley, quien anotó 22 cartones y capturó 15 rebotes.

"Dwyane es nuestro líder y él fijó el tono de las acciones desde bien temprano'', dijo el coach del Heat, Erik Spoelstra. "Mientras, Michael tuvo su mejor partido desde que llegara a la organización''.

Miami comenzó el encuentro con una intensidad que rebasó a los Hawks al punto de lograr ventaja de 17 cartones, gracias a que no se dejó intimidar por los visitantes.

El primer indicio que este choque sería diferente lo mostró Jamaal Magloire a pocos minutos del comienzo, cuando pasó literalmente por encima de Josh Smith, quien por estos días es una especie de Bestia Negra de Atlanta.

"Sabíamos que para ganar este juego debíamos superarlos en intensidad, en agresividad'', manifestó Spoelstra. "Esta serie ha revelado la verdadera naturaleza de este grupo, que nunca se rinde''.

Smith había sido criticado con dureza por tratar de clavar un balón -con un pase casi circense entre las piernas- en la caída de Miami en el quinto choque de la serie cuando todo estaba decidido.

Aunque el delantero de los Hawks se disculpó con Spoelstra minutos antes del inicio de las acciones alegando que sólo quería tratar de divertir a los fanáticos de su conjunto, Miami no olvidó.

¡Ah!, y como si fuera poco, Spoelstra hizo un pedido singular a sus muchachos: no le permitan clavadas a Smith.

La defensa del Heat le tendió un cerco que lo dejó casi mudo en el orden del ataque.

Atlanta trató de imponer su estilo de batalla cuerpo a cuerpo para amedrentar a los jóvenes de Miami, pero no sabía que Wade se encargó de encender la llama de Beasley y Mario Chalmers.

Poco antes del choque, Wade les había pedido a los dos y a Daequan Cook, que crecieran como hombres y jugadores para eliminar una dolorosa humillación delante de su público. Y vaya respuesta de los novatos.

Para el final del tercer parcial la diferencia entre Miami y Atlanta sobrepasaba los 20 cartones, y en el último tiempo llegaría a ser de 30. No por gusto, Spoelstra terminó situando a jugadores de banca en el tabloncillo.

  Comentarios