NBA

Una leyenda critica su juego

DWIGHT HOWARD
DWIGHT HOWARD

Kareem Abdul-Jabbar no le ve mucho futuro a Dwight Howard con todos esos mates y movimientos de poder del centro del Orlando Magic.

El líder de anotaciones de la NBA le gustaría ver que Howard no dependiera tanto de su tamaño y atleticismo y se convirtiera en un jugador más completo. Quizás capaz de ejecutar uno o dos ganchos del cielo.

"El está todavía ofensivamente crudo'', dijo ayer Abdul-Jabbar. "No tiene un movimiento de premio. Ahora, es algo predecible''.

La Final de la NBA ha demostrado que a Howard le queda un largo trecho para convertirse en el centro dominante que una vez fue el ex Laker miembro del Salón de la Fama.

Hasta ahora, el acto de Supermán de Howard ha estado por el piso.

"Kareem tiene razón, y él entiende que para que sea un buen jugador tienes que añadir cosas diferentes a su juego'', dijo Howard. "He tratado de hacer el gancho del cielo, igual que él, pero él tenía más alcance y era más fino. El estaba tirando ganchos del cielo desde la línea de tres puntos y yo todavía estoy trabajando en eso desde la pintura, así que me falta un largo trecho''.

Los Lakers han probado las destrezas de Howard, de 23 años, quizás más que ningún otro equipo en los playoffs y han expuesto los fundamentos aún en desarrollo de Howard. Lo han acosado con marcado doble, rodeado de jugadores de siete pies de estatura y achicado sus vías de pases.

Las miradas distintas constantes han minimizado la presión en la alineación delantera de los Lakers.

"Hasta ahora no ha sido tan malo'', dijo el alero de los Lakers, Pau Gasol, sobre la tarea de defender a Howard.

El gigante del Magic ha promediado 16.6 puntos por juego en la serie, colando sólo 11 canastas de campo y aún menos clavadas. Eso es menos que sus 20.9 puntos en la temporada regular.

Howard está trabajando en mejorar sus destrezas ofensivas. En muchas ocasiones se pasa las noches en la facilidad de práctica del Magic con amigos, tirando ganchos y tanto como 300 tiros libres con la música en volumen alto. Como muchacho, también, solía emular a Abdul-Jabbar en las canchas del vecindario con su gancho del cielo.

El gancho en carrera, no tan impresionante como el tiro que perfeccionó Abdul-Jabbar, es un lance que ha comenzado a desarrollar luego de sus primeras cinco temporadas en la NBA.

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