NBA

El objetivo del Heat es llegar muy lejos

EL BORICUA Carlos Arroyo, en acción 
el miércoles pasado, es un refuerzo del 
Heat para la próxima campaña.
EL BORICUA Carlos Arroyo, en acción el miércoles pasado, es un refuerzo del Heat para la próxima campaña. El Nuevo Herald

Si alguien cree que el Heat no está listo para comenzar el próximo miércoles la batalla, se equivoca.

El equipo de Miami se venido preparando con toda la ilusión del mundo con vistas a la temporada 2009-2010, donde a pesar de los grandes refuerzos de sus contrincantes espera llegar mucho más lejos.

Es cierto que el Heat se parece bastante al del año pasado, pero sin dudas esta nueva versión es mucho mejor.

Primero porque todos sus jugadores están descansados y saludables, segundo porque ya se conocen el guión y no cometerán los mismos errores del pasado, y tercero porque sus nuevos refuerzos tienen mucho que aportar.

Tanto el boricua Carlos Arroyo como Quentin Richardson son dos jugadores probados en la NBA, con 16 temporadas entre ambos, y saben que hacer con el balón en los momentos clave.

Si bien parece que ambos iniciarán su trabajo viniendo desde el banco, es muy probable que jueguen muchos minutos y hasta pueden ganarse la titularidad.

Mientras que el tercer refuerzo, Shavlik Randolph, ayudaría a dar un merecido descanso a la delantera.

Hasta este momento, el quinteto inicial estaría formado por Mario Chalmers (armador), Dwyane Wade (escolta), Michael Beasley (delantero), Udonis Haslem (delantero de poder) y Jermaine O'Neal (centro).

Arroyo y Chris Quinn serán los sustitutos de Chalmers, mientras Daequan Cook y Richardson vendrían por Wade.

James Jones, Yakhouba Diawara y Dorell Wright serían los delanteros pequeños, Randolph el suplente de delantero de poder, en tanto Joel Anthony y Jamaal Magloire serían los sustitutos de O'Neal.

Aunque si algo caracteriza a este conjunto es la versatilidad de sus hombres. Wade podría jugar de armador, Richardson de delantero, y Beasley igual que O'Neal, como delantero de poder.

Personalmente pondría a abrir a Arroyo, Wade, Beasley, O'Neal y Magloire, y desde el banco traería a Chalmers, Cook, Jones, Haslem y Antonhy. El primero con un gran poder de fuego para tomar ventaja, mientras que el segundo grupo sería un muro que se encargaría de mantener la ventaja.

Pero Erik Spoelstra, en su segundo año al frente del Heat, sabrá qué hacer para sacar el máximo provecho a sus 15 jugadores. Spoelstra sabe que si Wade, Beasley y O'Neal juegan a su máximo nivel el Heat le puede ganar a cualquiera, y que si además Cook demuestra que es el mejor anotador de triples de la NBA las posibilidades de triunfo aumentan considerablemente.

Ahí descansa la base de su optmismo.

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