NBA

Arroyo puede ser la opción

EL BORICUA (der.) Carlos Arroyo controla el balón en un partido del Heat contra los Nets el 14 de noviembre.
EL BORICUA (der.) Carlos Arroyo controla el balón en un partido del Heat contra los Nets el 14 de noviembre. Associated Press

El básquetbol es un juego bastante complejo en el que intervienen muchos factores y por tanto necesita tener en la cancha a alguien que ponga las cosas en orden y de ahí la importancia de la posición de point gard.

El jugador que juega en este puesto es conocido como organizador y en el Heat el mismo es ocupado en el quinteto inicial por el joven Mario Chalmers.

Chalmers llegó a Miami en el momento preciso para hacerse con el juego en su primer año en la NBA y sobre la marcha tuvo que adaptarse a esta exigente conpetición, saltándose algunos pasos en su proceso de formación.

Sus dotes defensivos agradaron a la dirigencia de la franquicia de Miami, que siempre le ha dado prioridad a este aspecto del juego, y sin hacer grandes cosas se hizo con el puesto.

El Heat pensó que por fin había solucionado uno de sus dolores de cabeza, sin darse cuenta que ahí es donde precisamente empiezan sus problemas.

Chalmers es uno de los jugadores más inestables del Heat en la actualidad, con unos partidos a un gran nivel y otros donde literalmente se desaparece en la cancha.

Pocas veces llega a 10 asistencias y a 10 puntos y si un equipo aspira a llegar más lejos no le basta con un robo por aquí y un triple por allá. Necesita un hombre que sepa guiar al equipo al triunfo.

Una posible opción sería colocar como abridor al boricua Carlos Arroyo, pero no sólo en un juego o en dos, sino darle la responsabilidad de ser el titular en el Heat.

Arroyo tiene la experiencia y el conocimiento suficiente para armar una mejor ofensiva.

Sus pases y su juego creativo le vendría muy bien al equipo desde los primeros compases.

Si el armador puertoriqueño fue capaz de guiar a su selección a tumbar al Dream Team de Estados Unidos como no va a poder ahora dirigir a un equipo de la NBA a sus 30 años.

Arroyo seguramente pondría a jugar al Heat, aportaría más de 10 puntos y 10 asistencias por juego. El boricua ahora juega en casa y haría todo lo posible porque sus compañeros brillaran.

"El equipo comenzó muy bien, ahora hemos tenido un pequeño bajón, pero yo sigo estando muy feliz de jugar aquí y tengo confianza de la recuperación del equipo'', comentó Arroyo, quien ha visto decrecer sus minutos en la cancha. "Yo estoy aquí para cumplir con mi trabajo y jugar hasta que Dios decida''.

Ahora en plena madurez tiene muy claro que esta es una gran oportunidad y asume su rol de suplente con gallardía, pero en su fuero interno sabe que puede dar más y que el público de Miami se lo agradecería. Sólo falta que su entrenador lo entienda y le dé esa oportunidad.

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