NBA

Reencuentro con el triunfo

DWYANE WADE elude la marcación de Stephen Graham, de los Bobcats, en el triunfo del Heat el sábado.
DWYANE WADE elude la marcación de Stephen Graham, de los Bobcats, en el triunfo del Heat el sábado. El Nuevo Herald

Luego de tres decepcionantes derrotas ante los Bobcats, el Heat de Miami doblegó el sábado al conjunto visitante 77-71 en el último desafío entre ambos clubes en la temporada regular ante una asistencia anunciada de 18,766 aficionados en el American Airlines Arena.

Esta vez no se repitió el triste guión de los tres choques anteriores, reveses desoladores y que incluyeron el desperdicio de sendas ventajas de 19 y 15 puntos, así como la peor derrota de la campaña.

Una vez más el mayor esfuerzo provino de Dwyane Wade, cuyo mayor aporte fue del lado defensivo, con cinco bloqueos -igualando la cifra tope de su carrera- y cinco rebotes, incluyendo uno donde pareció que iba a tocar el domo de la AAA en las postrimerías del choque.

"Le he dicho a Dwyane que también es importante la defensiva, tanto como anotar 30 puntos por juego. Tuvo un gran juego, con capturas importantes, especialmente al final donde rebasó a todos los contrarios y con el juego cerrado'', señaló el coach Erik Spoelstra.

El choque ciertamente estuvo cerrado hasta el minuto final, pese a la mediocre selección de tiros de los Bobcats, que concluyeron con un porcentaje de aciertos de disparos de campo de 29.2, el más bajo de un oponente para el Heat en la campaña.

En constraste, el 9 de febrero, el rival de Miami, los Rockets de Houston, cerraron con promedio de aciertos un poco mayor (30.2), y el quinte-to de Spoelstra le ganó por 33 puntos.

"No fue un juego fácil. Fue un partido difícil, porque si bien ellos no pudieron entrar en ritmo, porque hallamos la manera de deternerlos en la ofensiva, nosotros tampoco pudimos encontrar la fluidez en nuestro ataque'', explicó Spoelstra.

Ciertamente no fue el mejor accionar ofensivo de Miami, que concluyó con un porcentaje de acierto de tiros de campo de 35.9.

Quentin Richardson terminó siendo el mejor anotador del Heat, pero todo el año lo hizo en la primera mitad. Encestó seis veces de larga distancia y concluyó con 18 puntos, sus últimos cuando restaban 2:22 para finalizar el segundo cuarto.

Michael Beasley cerró con 16 unidades, pero acertó sólo seis de 16 disparos y Wade se despidió con 14.

Pero los números que más impresionaron por el Heat fueron precisamente esos asociados a la defensa. Sobre todo en la segunda mitad cuando Miami llegó a capturar 32 rebotes, contra apenas 22 de los Bobcats, y terminó superando a su rival 50-43 en ese apartado, 13 de ellos a manos de Udonis Haslem.

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