NBA

El alma y el corazón del Miami Heat

DWAYNE WADE (izquierda) le roba la bola a John Salmons de los Bulls de Chicago en partido del 9 de marzo, mientras que Udonis Haslem (#40) observa la jugada.
DWAYNE WADE (izquierda) le roba la bola a John Salmons de los Bulls de Chicago en partido del 9 de marzo, mientras que Udonis Haslem (#40) observa la jugada. The Miami Herald

Llegaron a la liga juntos, entrando en el tabloncillo por primera vez como novatos del Miami Heat el 28 de octubre del 2003.

Desde entonces, Dwyane Wade y Udonis Haslem han sido inseparables.

Uno se caracteriza por la gracia, el otro por la rudeza.

Alma y corazón. En lo que al Heat respecta, son intercambiables.

Los capitanes del Heat han jugado juntos durante siete temporadas, una eternidad en la NBA. Sólo 15 parejas han estado juntos tanto tiempo, según STATS LLC y, de esos, sólo ocho han ganado un campeonato. Lo que pudiera ser la última lucha empieza hoy en Boston, donde el Heat chocará con los Celtics en el primer juego de la serie de primera vuelta de la Conferencia Este.

"Es nuestro equipo'', dijo Wade.

Superficialmente no pudieran ser más diferentes. Y, sin embargo, algunos dirían que Wade y Haslem que se harán agentes libres este verano y pudieran terminar en direcciones distintas, son casi iguales.

Wade es más pulido, muy bien vestido después de los juegos con camisas de cuello y perfectos nudos de corbata. Haslem es más casual con vaqueros y pulóveres. Wade no tiene tatuajes, Haslem está lleno de ellos. Wade es la superestrella con negocios de anuncios que le reportan millones, el acuerdo de Haslem con Converse terminó el pasado otoño pero él sigue usando sus zapatos.

Simplemente son los líderes.

Erik Spoelstra, el entrenador del Heat, insiste en ambos lo son.

"He tenido menos textos que nunca este año'', dijo Haslem. "He dicho menos malas palabras que nunca. Y con todo, este es mi mejor año como líder. Supongo que eso es lo que significa tener más experiencia''. Cambiar de enfoque se ha vuelto una segunda naturaleza para Haslem.

Un iniciador en la mayor parte de sus primeras seis temporadas, Haslem salió del banco en cada una de sus 78 apariciones de este año y sus números apenas han cambiado con promedio de 28 minutos, 9.9 puntos y 8.1 rebotes, todo en línea con las estadísticas de carrera al empezar el año.

Haslem terminó la temporada con 21 dobles-doles, lo mayor para una reserva de la NBA. La última vez que una reserva tuvo más en una temporada fue hace una década, cuando Jerome Williams tuvo 22 para Detroit.

Y cuando el Heat terminó el año con 18 triunfos en 22 juegos, Haslem y Wade fueron la razón principal.

‘‘Es muy estable'', dijo Spoelstra. "Cuando un profesional pierde algunos juegos y no satisface las expectativas, es fácil dejar el juego o acusar a alguien, pero él comprende que necesitamos que ambos se mantengan firmes y encabecen el regreso''.

Al igual que Wade, Haslem juega aunque esté enfermo. No habla de lesiones y nunca se queja.

El mejor recordatorio de eso fueron las finales de la NBA del 2006. Wade se robó el show en esa serie con un magistral despliegue ofensivo y ganando el premio de Jugador Más Valioso.

Pregúntenle, sin embargo, y les dirá que el Heat no hubiera ganado de no ser por Haslem.

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