NBA

A golpear muy duro

DWYANE WADE y el Heat ya olvidaron las derrotas contra los Celtics y esta noche se lanzarán con todo por la victoria.
DWYANE WADE y el Heat ya olvidaron las derrotas contra los Celtics y esta noche se lanzarán con todo por la victoria. El Nuevo Herald

Con el dolor de su alma, Erick Spoelstra tuvo que ver una y otra vez el video del segundo juego de playoffs en el que su equipo era descuartizado por los Celtics de Boston con relativa facilidad.

"Fue una experiencia dolorosa'', reconoció el jueves el coach del Heat de Miami, quien contempló la cinta en busca de claves que le ayudarán a diseñar un mejor plan de acción para el choque de esta noche. "Algo vi. Algo haremos diferente esta vez''.

Pero el propio entrenador es consciente de que puede conformar la más perfecta de las estrategias y eso no le dará el triunfo a su equipo si sus jugadores no ejecutan ensobre la cancha lo que él construyó con su estudio en el cuarto de video.

En el fondo, Spoelstra sabe que su preocupación principal no es Dwyane Wade, sino un elenco de reparto demasiado irregular que disparó para un anémico 32.3 por ciento y perdió la batalla de los rebotes con Boston 38-50.

"Sencillamente, no podemos dejar que nos ganen en el esfuerzo'', agregó Spoelstra. ‘‘Si el hombre que debes marcar se va por encima de ti y comienza a anotar puntos, tienes que redoblar la entrega. Ese es el único camino''.

Durante la práctica, los jugadores hicieron todo lo posible por borrar el recuerdo de lo sucedido en Boston y por vender la idea de que el regreso a casa obraría milagros para el equipo.

De hecho, Udonis Haslem echó mano a una vieja experiencia para demostrar que no había nada perdido y que un repunte definitivo todavía es posible: el triunfo de Miami en la Final de la NBA del 2006.

"Cuando perdimos los dos primeros juegos en Dallas, la mayoría nos daba por muertos y terminamos coronándonos'', recordó Haslem. "De lo que se trata ahora es de robarles [a los Celtics] la iniciativa y golpearlos tan duro que no puedan volver a la vida cuando la serie regrese a Boston''.

Los Celtics, que eran esperados el jueves en Miami, harán todo lo posible por evitar que esa historia se repita y su coach, Doc Rivers, ha martillado constantemente en los oídos de sus muchachos que ‘‘todavía no hemos ganado nada''.

"El tercer juego será una tremenda prueba para nosotros'', afirmó Rivers antes de viajar a la Capital del Sol. "No podemos enfocarnos en la situación actual de la serie, porque sería peligroso''.

Por ahora, sin embargo, el peligro mayor se encuentra del lado del club de Miami. Remontar después de una tercera derrota sería la más imposible de las misiones y le daría un golpe demoledor a la franquicia.

"Para bien o para mal, en el básquetbol existe una memoria corta y ya olvidamos lo que pasó en Boston'', expresó Wade. "Si salimos con ganas y hacemos bien lo que nos señaló el coach, tendremos grandes oportunidades de vencer el viernes. Y después iremos juego a juego''.

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