NBA

Doble caída sufre el Heat

El Nuevo Herald

Dwyane Wade nunca olvidará esta visión: la del arco devastador que pintó el disparo de Paul Pierce con un segundo en el reloj. Cuando la bola entró limpia en el aro, el astro del Heat cerró los ojos para no ver más.

Wade no quiso contemplar la noche del viernes la alegría de los Celtics de Boston que vencieron 100-98 a un Heat de Miami que se encuentra ahora al borde del abismo y con su estrella lesionada.

Con la serie de playoffs 3-0 a su favor, Boston espera dar la estocada mortal a Miami con la historia de su lado, pues ningún equipo que ha llegado a este punto en postemporada ha logrado remontar tan diferencia.

Nunca.

"Esta es una derrota que duele mucho, porque a nadie le gusta perder en el instante final'', expresó el entrenador del equipo de Miami, Erick Spoelstra. "Pero nos queda un día más. La puerta no se ha cerrado por completo''.

El choque, lleno de momentos dramáticos, guardó lo mejor para los últimos minutos, cuando ambos conjuntos intercambiaron la cima y llegaron empatados a 98 puntos con apenas dos segundos por consumir.

Los Celtics pidieron un tiempo y el coach Doc Rivers diseñó una jugada para distraer la defensa de Miami y poner el balón en manos de Paul Pierce, quien sentenció la suerte del Heat con su legendaria puntería.

"Busqué mi espacio, logré la elevación que quería y disparé'', afirmó Pierce, quien fue el mejor de los Celtics con 32 puntos, incluidos cuatro canastas desde más allá del arco. "Sabíamos que este juego sería difícil, pero todavía no hemos concluido''.

Wade entregó, como siempre, sus números de superestrella con 34 puntos y ocho asistencias, además de dejar el alma sobre el tabloncillo con la imposible misión de llevar a su equipo al triunfo.

Pero estuvo más solo que la soledad. Un ejemplo claro de ello fue que al comienzo del decisivo cuarto período ningún otro jugador de Miami sobrepasaba los 10 cartones, mientras cuatro hombres de Boston ya se encontraban en doble dígitos.

Durante gran parte de la segunda mitad, el Flash de Miami sintió molestias en la pierna izquierda, y a pocos minutos del cierre, al caer tras un disparo, quedó tendido en la cancha rabiando de dolor.

"Dwyane padece de calambres y eso es algo en lo que ya estamos trabajando [para aliviarle]'', indicó Spoelstra. "El es así. Nada lo detiene, ni el dolor. Dio una gran muestra de coraje''.

Gracias a Wade y a un resurgimiento en el cuarto parcial de Michael Beasley, Miami plantó cara a los Celtics, que han ganado 14 de sus últimos 15 encuentros al quinteto de la Capital del Sol, incluidos siete esta temporada.

Pero al final, la experiencia de los visitantes y su cuarteto letal -Pierce, Ray Allen, Kevin Garnett y Rajon Rondo- pesó más.

"Tenemos que borrar lo que pasó esta noche [viernes] y prepararnos para el juego del domingo'', indicó Dorell Wright, quien colaboró con 15 cartones. "Esto no se puede acabar en cuatro partidos''.

Más allá de lo que suceda el domingo, a la temporada del Heat parece quedarle muy poco.

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