NBA

Complicado período para el Heat

Dwyane Wade, del heat de Miami, enrumba hacia la canasta sobre Amare Stoudemire, de los Knicks de Nueva York, en el segundo cuarto del partido en la American Airlines Arena en Miami el domingo 27 de febrero del 2011.
Dwyane Wade, del heat de Miami, enrumba hacia la canasta sobre Amare Stoudemire, de los Knicks de Nueva York, en el segundo cuarto del partido en la American Airlines Arena en Miami el domingo 27 de febrero del 2011. El Nuevo Herald

Sin duda alguna el Heat ha entrado en una nueva crisis de resultados y los viejos fantasmas del pasado vuelven a sobrevolar el American Airlines Arena con la mira puesta en el entrenador del equipo, Erik Spoelstra.

Tras la dolorosa derrota del domingo ante los nuevos Knicks, el Heat enfrenta a partir del próximo jueves el período más complicado de la actual temporada. En ocho días se enfrentará a Orlando, San Antonio, Chicago, Portland y a los bicampeones Lakers de Los Angeles.

Cinco oponentes con un porcentaje combinado de .682 que bien pudiera definir el futuro de este Miami, para bien o para mal.

En los últimos encuentros el juego del Heat ha dejado mucho que desear y eso le ha costado caer primero ante Chicago y después con Nueva York ante su público, dos equipos con récord ganador en su conferencia.

Y es que este Heat se ha mostrado esta campaña muy débil ante los equipos fuertes. Quiere alcanzar a Boston, pero los Celtics lo tienen de hijo con 3-0, pierde ante los Bulls 2-0 y con Orlando, a pesar de sus problemas, divide honores.

En este momento, lo peor del Heat: el pobre juego desplegado, lo bueno: el descanso que le permitirá prepararse para esta gran cruzada, y lo mejor: que cuatro de estos choques serán en casa.

Después de caer en ocho encuentros en sus inicios, el Heat parecía haber encontrado el norte con la unión de sus estrellas Dwyane Wade y LeBron James. Chris Bosh comenzó a dar el equilibrio necesario y hasta el banco comenzó a producir.

De este modo, el conjunto de la Capital del Sol comenzó a brillar y a contar los partidos por victorias a pesar de no contar con un armador y un centro de la talla de su Trío Mágico. El boricua Carlos Arroyo cumplía como organizador y el lituano Zydrunas Ilgauskas como pívot.

Pero de pronto el entrenador de Miami cambió de opinión jugando según el rival y sacando de la rotación titular primero a Arroyo y luego a Ilgauskas. El Heat comenzó a dar palos de ciego, ganando sólo por la enorme calidad que atesoran los Tres Grandes, no por el juego colectivo de su equipo.

Miami no trajo a nadie en el mercado invernal y Spoelstra dijo que "el Heat tiene suficiente''. Ahora tiene la obligación demostrarlo y de hacer funcionar esta maquinaria con las piezas que tiene.

Aunque esta situación bien podría cambiar un poco si se confirman los rumores de la llegada a Miami del veterano armador Mike Bibby.

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