Olimpiadas

Prueba de fuego para la pelota cubana

Ahora o nunca. Ese es el mensaje que el mánager del equipo japonés, Senichi Hoshino, les ha trasmitido a su jugadores a pocas horas de enfrentar a Cuba en el comienzo del torneo olímpico de béisbol en los Juegos de Pekín.

A nivel de Grandes Ligas, la pelota nipona ha cobrado una relevancia de primer nivel con hombres como Ichiro Suzuki y Daizuke Matsuzaka, pero en el olímpico las cosas no han salido como ellos quieren.

Los campeones del primer Clásico Mundial tienen para mostrar una plata y dos bronces en los Juegos de Verano, mientras Cuba posee en sus vitrinas tres títulos olímpicos y un subcampeonato.

"Por eso les he dicho a mis muchachos que se trata de un ahora o nunca'', afirmó Hoshino. "Les he dicho que debemos esculpir nuestros nombres en la historia, porque Pekín es la última oportunidad''.

En el Clásico Japón apeló a Matsuzaka para contener a Cuba, pero ahora que el derecho lanza con los Medias Rojas de Boston en las Mayores, el equipo asiático confía en tener un as bajo la manga que responde al nombre de Yu Darvish.

Darvish es un derecho que según resportes posee un repertorio de miedo y lanza con los Nippon Ham Fighter en la liga profesional de ese país. Mide 6.5 pies de estatura y su promedio de carrera limpias en esta temporada es de 1.93.

Un dato interesante: Darvish acumula 500 ponches en 582.1 entradas, con 41 victorias y 18 derrotas.

"Todos en Japón dicen que será el próximo en seguir los pasos de Daisuke'', refuerza un periodista de la cadena de televisión NHK. "Nada más tiene 22 años y ya es el primer abridor del equipo. Ya verán''.

A Cuba, sin embargo, la avala un trayectoria 33 triunfos y sólo tres derrotas en choques olímpicos, aunque la historia reciente no deja de preocupar a las directivos del conjunto.

Los antillanos sucumbieron en el preolímpico del 2006, en el mundial del año pasado y cayeron dos veces ante los norteamericanos en el recientemente finalizado torneo celebrado en Haarlem, Holanda.

Como si fuera poco, Cuba, titular de Barcelona 1992, Atlanta 1996 y Atenas 2004, llega a la capital china con un signo de interrogación luego sufrir cuatro derrotas consecutivas ante la escuadra nacional de Estados Unidos.

"Cuba sabe que tiene que dejarlo todo en el terreno y este torneo va a ser así'', expresó el veterano Adiel Palma. "Hay equipos que tienen muy buena calidad, pero nosotros no podemos confiarnos de nadie, así que ganar la medalla de oro es casi una obligación porque el béisbol cubano tiene que estar en primer lugar''.

Todo parece indicar que el abridor por los antillanos será el santiaguero Norge Luis Vera, uno de los veteranos de la escuadra que cuenta ademas con hombres de experiencia como Jorge Luis Lazo y Eduardo Paret, bicampeones olímpicos.

"Japán es el equipo a derrotar'', apuntó el jardinero cubano, Yoandry Urgellés. ‘‘Estados Unidos es un conjunto poderoso, pero espero que la final la jugaremos los japoneses y nosotros''.

Aquí no se trata sólo del título de campeón, sino de llamarse con propuedad el último dueño del oro olímpico, porque el béisbol será borrado del mapa de los Juegos a partir la cita de Londres 2012.

"Es por eso que les hablo a mis muchachos con un sentido histórico'', agregó Hoshino. "Cuando uno se va, quiere hacerlo grande. El último recuerdo es el que cuenta. Lo demás es relleno''.



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