Olimpiadas

Jefe del ciclismo culpa a España por dopaje en Beijing

El presidente de la Unión Internacional de Ciclismo Pat McQuaid dijo que las autoridades del deporte español no están haciendo lo suficiente para erradicar una cultura de dopaje que hizo que una pedalista española resultase la primera atleta expulsada de los Juegos Olímpicos por uso de sustancias prohibidas.

María Isabel Moreno fue expulsada el lunes luego de que se le detectó la sustancia EPO y McQuaid afirmó que probablemente sea suspendida por dos años.

Moreno es la tercera ciclista española a la que se le detecta la tercera generación de la EPO, llamada CERA


"Estoy furioso y molesto porque una ciclista española fue la primera deportista que da positivo en los juegos", declaró McQuaid a la AP. "Me enfurece que sea un ciclista el que acapara titulares en el mundo a pesar de todo lo que hemos hecho" para combatir el dopaje.

Moreno es la tercera ciclista española a la que se le detecta la tercera generación de la EPO, llamada CERA. El mes pasado fueron pillados Moisés Dueñas y Manuel Beltrán en el Tour de Francia. Moreno, quien debía competir en la prueba de ruta y en la contrarreloj, se fue de Beijing el 31 de julio, aduciendo que había sufrido un ataque de ansiedad luego de un control antidopaje en la villa olímpica.

El ministro de deportes de España Jaime Lissavetzky dijo que su país aplicará "con toda la dureza" una nueva ley antidopaje española contra la deportista y su entorno, y calificó de "irresponsabilidad" el uso de estimulantes.

Pero McQuaid sostuvo que "hay que recibir con cierto escepticismo todas las declaraciones de la federación española sobre dopaje, porque la federación ha defendido siempre a los atletas involucrados en casos de dopaje".

"No han sido severos con los infractores. ¿Cuántos ciclistas fueron pillados en España? No creo que nadie haya sido acusado de nada en los tribunales", añadió.

El presidente de la federación española Fulgencio Sánchez confirmó que ni Dueñas ni Beltrán habían sido encausados, según estipula la legislación aprobada el año pasado.

"Da la impresión de que no hay una voluntad real de perseguir a los atletas involucrados. Hay un problema cultural en España si tantos ciclistas están dispuestos a doparse", sostuvo McQuaid.

Agregó que está "al tanto de padres de ciclistas juveniles que compran productos dopantes para sus hijos".

"A pesar de todas las medidas tomadas, todavía ha ciclistas dispuestos a correr el riesgo (de doparse). Es algo absurdo", manifestó.

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