Olimpiadas

Brasileños en una guerra ajena

LAS BRASILEÑAS Andrezza Chagas y Cristine Santana (izq.) 
derrotaron a Rusia defendiendo los colores de Georgia.
LAS BRASILEÑAS Andrezza Chagas y Cristine Santana (izq.) derrotaron a Rusia defendiendo los colores de Georgia. AFP / Getty Images

La guerra de cinco días entre Rusia y Georgia dejó un saldo de cientos, quizás miles, de muertos, a 100,000 personas sin techo y convirtió a dos brasileñas desconocidas en las representantes de un pueblo abrumado por la guerra y que apenas conocen.

Juegan por Georgia y derrotan a Angola y Rusia en medio de la crisis bélica


En momentos que la guerra proyecta sombras sobre un deporte tan alegre como el voleibol de playa, Cristine Santanna y Andrezza Martins derrotaron a Russia ayer. Las dos brasileñas, que buscaron una nueva ciudadanía para pasar por alto la cuota de dos equipos por país, mantuvieron vivas sus esperanzas de una medalla y ofrecieron a su patria adoptiva esperanzas de incluso más.

En un juego trasmitido por la televisión georgiana y monitoreado en la sede del Parque Chaoyang Park por suficientes reporteros en espera de un encuentro excepcional, Santanna y Martins derrotaron a Alexandra Shiriaeva y Natalia Uriadova 10-21, 22-20, 15-12.

Santanna dijo que durmió mal la noche anterior, pensando en lo que el juego significaba no sólo para ella sino para el pueblo de Georgia, que le envió mensajes de aliento.

"Tenemos que dar más para el pueblo georgiano'', dijo Santanna, quien sólo ha visitado Georgia dos veces para solicitar el pasaporte. "Les entrego toda mi fuerza. Yo batallo aquí como ellos batallan allá''.

Docenas de reporteros llenaron un centro de prensa que hasta el momento estaba medio vacío, mientras el voleibol de playa avanzaba lentamente por las clasificatorias. En su mayoría estaban interesados en si la crisis en Osetia del sur pesaba sobre los atletas.

Pero cuando terminó la conferencia de prensa tras el partido, la jugadora rusa Natalia Uriadova dijo: "Si fueran georgianas ciertamente eso tendría una influencia sobre nosotras. Pero el hecho es que no lo son. Perdimos el juego, algo que lamentamos. Pero no es que estemos jugando de verdad contra Georgia''.

Sin embargo, las nacidas en Brasil aprovecharon la ocasión para anotar la victoria a nombre de su país de adopción.

"Tengo doble ciudadanía, me siento como georgiana'', dijo Cristine Santanna said. "Y durante los últimos dos años hemos lucahdo por estar aquí. Hoy estoy muy orgullosa, no sólo porque [la victoria] fue sobre Rusia''.

La competencia por integrar alguno de los dos equipos olímpicos que se permite a cada país es feroz en una nación llena de talentos en este deporte como Brasil, que de no ser por la cuota asignada, podría tener hasta siete equipos entre los 24 que se permiten en el torneo.

Los integrantes del conjunto de varones de Georgia también son brasileños de nacimiento; sólo un puñado de reporteros los seguían cuando vencieron a Angola.

Renato Gomes y Jorge Terceiro pusieron sus apodos "Geor'' y "Gia'' en sus uniformes. Santanna y Martins se colocaron Saka y Rtvelo -- "Georgia," en idioma georgiano -- debido al afecto por el país que los adoptó.

Cuando las bombas rusas empezaron a caer, y los atletas georgianos se reunieron en la Villa Olímpica para regresar a casa, los brasileños nacionalizados también se prepararon para viajar.

"Yo podría haber dicho, ¿por qué volver a Georgia? Yo soy de Brasil. Pero pensé: "Me voy con ello'', dijo Santanna, quien jugó voleibol universitario con Louisiana Tech. ‘‘Quiero apoyarlos porque ellos tienen sus familias allá''.

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