Olimpiadas

Emilio Correa sabe bien lo que pesa un nombre

El CUBANO Emilio Correa (derecha) envía a la lona a su rival el uzbezo Elshod Rasulov 
mientras que el árbitro (izq.) se dispone a realizar el conteo de protección, en el triunfo por 
decisión en los 75 kilógramos que le aseguró la medalla de bronce.
El CUBANO Emilio Correa (derecha) envía a la lona a su rival el uzbezo Elshod Rasulov mientras que el árbitro (izq.) se dispone a realizar el conteo de protección, en el triunfo por decisión en los 75 kilógramos que le aseguró la medalla de bronce. AFP / Getty Images

Su padre fue uno de los mejores boxeadores de todos los tiempos y uno de los primeros campeones olímpicos cubanos, cuando subió a lo más alto del podio en los Juegos de Munich 1972.

El antillano busca repetir la hazaña que logró su padre en Munich, 1972


A casi tres décadas de aquella gesta, Correa trata de labrarse una historia propia y, de continuar el paso formidable que lleva, saldría de la sombra de su progenitor para convertirse en uno de los conquistadores de Pekín.

"En Cuba no se puede hablar de boxeo sin hablar de mi padre'', afirmó Correa, tras asegurar la octava medalla de bronce de Cuba al vencer al pugilista uzbezo Elshod Rasulov. ‘‘El me ha dado los mejores consejos en este deporte. Mi sueño es convertirme en campeón olímpico y poner mi medalla de oro junto a la que él ganó''.

Pues ese sueño estaría bien cercano, si Correa logra pasar a la final en su combate ante el púgil indio Vijender Kumar, quien se ha convertido en una de las sorpresas de este torneo.

Correa, tercero en el Mundial de Mianyang 2005 y campeón en los Juegos Panamericanos de Río de Janeiro 2007, se impuso en una difícil pelea por 9-7 ante un rival que le obligó a entregarse al máximo.

"En un momento, Emilio se desesperó y se olvidó por completo del plan de combate que habíamos trazado'', confesó su entrenador, Pedro Roque. "Pero lo entiendo, porque sabíamos que el uzbeko era uno de los oponentes más difíciles de vencer en este torneo. El no se iba a despedir así como así''.

Poco antes de que Correa lograra el importante triunfo, su compatriota Andris Laffita había dispuesto del puertorriqueño McWilliams Arroyo en la categoría mosca para solidificar el arrollador paso de los antillanos en el boxeo olímpico.

Cuba concluye los cuartos de final con sólo una derrota y en lo que va de torneo ha ganado 23 peleas y ha perdido dos, la primera derrota se dio en la segunda ronda y la segunda en los cuartos de final.

Con ocho bronces, la isla iguala lo conseguido en los Juegos de Atenas 2004, cuando también colocaron en semifinales a ocho púgiles para luego lograr cinco medallas de oro, dos de plata y una de bronce.

"Se dice fácil, pero no lo es: ocho boxeadores en semifinales'', agregó Roque, quien al mando de la escuadra antillana sustituye a legendarios entrenadores como Alcides Sagarra y Sarvelio Fuentes. "La gente en Cuba puede volver a confiar en su equipo de boxeo''.

¿Cuántos oros cree Roque posibles?

"Tienen que ser ocho, ni uno más, ni uno menos'', concluyó el entrenador.



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