Olimpiadas

Pacheco afirma que sus peloteros pueden jugar en Grandes Ligas

Con sus pistolas de velocidad y sus libros de reportes, los cazatalentos de Grandes Ligas acudieron a la semifinal entre Cuba y Estados Unidos con la tarea principal de ver al prometedor Stephen Strasburg.

Pero de paso echarle una ojeada a lo que trae la marea de nuevos peloteros cubanos que participan en el último torneo de béisbol que ofrecen por ahora los Juegos Olímpicos de Pekín.

¿Y bien, que les parece?

"Como siempre, los jugadores cubanos tienen una buena formación técnica y una chispa tremenda para el béisbol'', afirma un miembro del equipo de evaluación de los Orioles de Baltimore. "Es bueno seguirlos. Uno nunca sabe''.

Seguro. Ahí está el caso de Alexei Ramírez, quien debía estar con esta escuadra en la olimpiada, pero ha preferido seguir la ruta de los Medias Blancas de Chicago en la Liga Americana.

Strasburg, el único miembro del equipo de Estados Unidos que proviene de las filas universitarias, se lleva un buen resultado en las tablas de medición de los scouts con su recta potente de más de 94 millas y un control envidiable.

Ya ha anunciado sus intenciones para dejar la Universidad de San Diego y entrar en el próximo dratf, de modo que los equipos de las Mayores van sacando sus cuentas y se ponen en cola para firmarlo.

Sin embargo, los cubanos han expuesto sus carencias y ganado elogios de parte de estos hombres con el ojo entrenado para descubrir los diamantes en bruto en medio de la avalancha de piedras.

"Alexei [Bell] y [Alfredo] Despaigne me han impresionado porque poseen tacto y poder'', comenta un evaluador de los Atléticos de Oakland. "Todavía pueden ganar algo más de fuerza corporal y entonces serían más temibles. Si pudiera me llevaría alguno ahora mismo''.

El mánager de los cubanos, Antonio Pacheco, no les quita ni un ápice de razón a los scouts. Es más, les sube la parada.

"Yo creo que todos mis muchachos tienen potencial para jugar en Grandes Ligas'', afirma el piloto que, en sus buenos tiempos de bateador formidable, recibió no pocas ofertas millonarias junta a Omar Linares, Orestes Kindelán y todo un grupo con un talento superior al actual nucleo de la selección antillana. "Lo mejor es preguntarles a los que quieren firmarlos, pero creo que todos pueden llegar a ese nivel''.

Hasta ahora, que se conozca, ninguno de ellos ha recibido propuestas de deserción.

"Ni creo que nadie lo haga'', indica un cazatalento de la Liga Nacional. "Estamos en Pekín. Esta es otra historia. Simplemente estamos aquí porque es nuestro trabajo y nos provoca curiosidad. Si algún día alguien deserta, pues entonces ya le conocemos y sabemos lo que puede dar''.

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