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Guerrero cubano regresa al país donde conquistó la gloria olímpica para un choque brutal de UFC

EL DUELO entre Yoel Romero y Luke Rockhold (d) es muy esperado por los aficionados de la UFC.
EL DUELO entre Yoel Romero y Luke Rockhold (d) es muy esperado por los aficionados de la UFC.

Yoel Romero no pensaba viajar a Australia, pero jamás dudó en partir cuando le preguntaron. El cubano enfrenta este sábado a Luke Rockhold en un choque que podría decidir su permanencia en la élite de las Artes Marciales Mixtas y rediseñar la división mediana de la UFC.

La pelea, que llegará vía Pago Por Ver desde Perth, dejará en pie una especie de campeón interino con pasaporte para enfrentar al rey absoluto Robert Whittaker, quien padece de una infección que le hará perder varios meses de presencia en el octágono.

Desde hace rato que la UFC viene buscando claridad en la categoría. Primero sufrió con el divisivo dominio de Michael Bisping, perdedor de su corona a manos del legendario Georges St. Pierre y luego por la retirada brusca del canadiense debido a problemas de salud.

Whittaker surgió entonces como la figura central en los medianos e iba a realizar la primera defensa ante Rockhold delante de su público natural en Australia antes de que la enfermedad se lo impidiera. Y ahí entró Romero en escena.

El "Soldado de Dios'' debía enfrentar el 24 de febrero en el Amway Center de Orlando a David Branch en una cartelera de FOX, pero no podía resistirse a esta oportunidad para encontrar línea directa a una revancha contra Whittaker.

Cuando Romero cayó ante Whittaker, por aquel entonces titular interino de la división, sumaba ocho victorias consecutivas en la UFC y había esperado pacientemente por la oportunidad de medirse a Bisping, quien era el número uno en ese momento.

De alguna manera, la UFC busca algo de claridad en el peso mediano. Quién sabe cómo regresará Whittaker. Por eso necesita un ganador para presentarlo como un titular interino, un futuro rival que apunte al campeón en reposo.

Rockhold peleó solo una vez -un triunfo sobre David Branch- en el 2017 tras perder su corona ante Bisping en el 2016. Igualmente, Romero subió una vez nada más a la caja para perder por decisión contra Whittaker.

El cubano posee una pegada demoledora y le acompañan tremendas habilidades de su pasado en la lucha olímpica -ganó medalla de plata en Sidney 2000-, mientras que Rockhold es un maestro en el arte de las patadas y conoce bien los entramados de la sumisión.

Una predicción pedestre diría que los chances de Romero crecen si logra imponer su fuerza y explosividad en los primeros rounds. El medallista olímpico suele llevar varios trucos escondidos bajo la manga y tiende a confundir a sus oponentes dando la impresión de estar cansado antes de impactar con fuerza.

Pero si la pelea entra en los asaltos de campeonato, entonces la ventaja estaría de parte de Rockhold. Romero comenzó muy bien contra Whittaker y luego se cansó, al punto de dedicarse a sobrevivir en los minutos finales. No son 20 ni 30, sino 40 los años de vida del cubano. Si quiere ganar, que lo haga pronto.

Durante el calor de un entrenamiento, el campeón Yunier Dorticós derribó a su entrenador, Erick "El Tigre" Castaños, en una sesión de preparación para una pelea.

Vasyl Lomachenko derrotó el sábado al cubano Guillermo Rigondeaux, cuya esquina le impidió que disputara el séptimo asalto, por un dolor en la mano izquierda.

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