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Ferderer confía en la cancha de Miami para derrotar a Nadal

Roger Federer.
Roger Federer. C.M. GUERRERO

En los recovecos de su mente, Roger Federer, tiene la solución. El Expreso Suizo cree tener la respuesta para su pesadilla, y para aliviar el dolor de cabeza punzante y repetitivo que se ha convertido para él, Rafael Nadal.

"He intentado muchas cosas contra Rafa. Pero usualmente cuando gano es porque soy agresivo. Y especialmente en las canchas duras. Así que en estas superficies debo jugar agresivo'', sostuvo Federer durante una conferencia de prensa realizada ayer en el marco de la inauguración del Abierto Sony Ericsson en el Crandon Park de Key Biscayne.

Y es que Federer -al igual que todo el mundo en el circuito- llega con la estrategia preparada para enfrentar al Goliath del tenis, para descubrir que a diferencia de la leyenda bíblica, el pequeño, el David de la historia, nunca gana.

En Key Biscayne son pocos los que creen que cambiarán las cosas en el nuevo orden mundial del tenis, y que al final, no existe una fórmula real -o al menos posible en la actualidad- para detener al mallorquín, el favorito abrumador para lograr su primer título en este, el llamado quinto Grand Slam.

Pero Federer apuesta por la historia, aunque no la más reciente. El suizo espera mover la raqueta igual que hace un par de años atrás, cuando era el ser invencible de las canchas.

"Estoy muy contento por ver cuánto más puedo jugar. Este siempre ha sido un torneo importante para mí. Sería realmente grandioso jugar bien y poder ganar otra vez acá'', apuntó el suizo.

En el 2005, Federer se impuso por primera vez en Miami al doblegar a un entonces prometedor prospecto como Nadal, en cinco muy disputados sets.

Al año siguiente, se mantuvo su dictadura, imponiéndose al croata Iván Ljubicic, pero desde entonces, su dominio en Miami se disolvió.

En el 2007, Federer cayó ante Guillermo Cañas en la ronda de octavos de final, un revés aún más decepcionante al tomar en cuenta que el argentino también lo había vencido, poco antes en Indian Wells.

El año pasado fue el estadounidense Andy Roddick, quien en cuartos de final mandó prematuramente a Federer a su casa.

Este año, Federer tiene -en el papel- el camino despejado y la única amenaza real hasta los cuartos de final parece el mismo Roddick. Después en semifinal tendría el chance de rivalizar con el serbio Novak Djokovic.

Sin embargo, los dos tenistas más exitosos contra Federer en los últimos años, Nadal y el británico Andy Murray, están del otro lado del cuadro.

Pero Miami es apenas una parada de un Expreso Suizo, al que le falta mucho camino.

"Estoy muy emocionado ante la posibilidad de ir por mi sexto título de Wimbledon y sexto del Abierto de EEUU'', señaló. "Soy un profesional, pero me gusta divertirme también en la cancha. Y porque creo tener el balance exacto, pienso que estaré mucho tiempo más en este juego''.

Y todo ese tiempo le servirá para probar su fórmula ante Nadal.

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