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Djokovic asegura un puesto

EL SERBIO Novak Djokovic cumplió su favoritismo al superar al francés Jo-Wilfried Tsonga 
(aba.) en un extenuante partido que se efectuó bajo un intenso calor en Key Biscayne.
EL SERBIO Novak Djokovic cumplió su favoritismo al superar al francés Jo-Wilfried Tsonga (aba.) en un extenuante partido que se efectuó bajo un intenso calor en Key Biscayne. El Nuevo Herald

Novak Djokovic levantó las manos.

Exhausto.

Casi desfallecido, el campeón del 2007, sintió lo que seguramente experimentan los que salen con vida de un caluroso desierto.

Y por si acaso, luego de su ciclópea conquista, decidió ver a un médico.

El serbio accedió a las semifinales del Abierto Sony Ericsson al vencer al francés Jo-Wilfried Tsonga 6-3, 6-4 en un extenuante partido que se efectuó bajo un intenso calor en la cancha principal de Crandon Park.

Djokovic, tercer sembrado, logró doblegar en el momento preciso a un Tsonga, que le había ganado en los últimos cuatro enfrentamientos.

Con el partido 5-4, en el segundo set, Djokovic mantuvo su servicio y así acabó la agonía de un duelo en el que estaba notablemente cansado y mareado, a tal punto que recibió atención médica en la mitad del encuentro en varias ocasiones.

"No me estuve sintiendo bien la noche pasada ni esta mañana por problemas estomacales y probablemente el calor también afectó, combinado obviamente con la presión de la cancha y todas esas cosas'', apuntó el tercero del ranking de la ATP.

El sopor de los jugadores, y especialmente de Djokovic, se notó en la larga pausa que se tomaban entre puntos.

Incluso, un supervisor del torneo estaba en la cancha para evitar que los tenistas se apegaran a la regla de los 25 segundos, como máximo, entre disputa de los puntos.

No obstante, las pausas fueron mayores.

"Creo que hoy (ayer) las condiciones eran excepcionales. Si van a la cancha y juegan por dos horas con ese calor que estaba haciendo, podrán entender porqué estábamos un poco lentos'', puntualizó el jugador.

Así, quedó la impresión de que, como un boxeador aporreado que no puede recibir un golpe más sin el riesgo de ir a la lona, Djokovic no tenía ya capacidad para pelear siquiera un punto más.

"Creo que es increíble la forma en que me mantuve ahí y traté de sobrevivir en la cancha'', señaló el serbio.

No es infrecuente que a Djokovic le afecte el calor más que sus colegas.

En el pasado Abierto Australiano cedió su título luego de retirarse también por mareos ante el estadounidense Andy Roddick, lo que le valió críticas del jugador texano y de Roger Federer.

Ahora al serbio se le presenta la oportunidad de organizar su propia revancha, ya que su próximo rival será justamente el ganador del duelo que disputan anoche, al cierre de esta edición Federer y Roddick.

La otra semifinal dirimirá sus participantes en la jornada de hoy, cuando se enfrenten el argentino Juan Martín del Potro -último latinoamericano con vida- contra el español Rafael Nadal y en otro desafío el británico Andy Murray chocará con el ibérico Fernando Verdasco.

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