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Federer contra Djokovic se enfrentan en semifinales

ROGER FEDERER exhibe un balance positivo de 7-2 de por 
vida ante el serbio Novak Djokovic, el número tres del mundo.
ROGER FEDERER exhibe un balance positivo de 7-2 de por vida ante el serbio Novak Djokovic, el número tres del mundo. El Nuevo Herald

Cuando Roger Federer se encuentra con Rafael Nadal surge un saludo, espontáneo, no sólo de respeto sino de camaradería.

Pero cuando Federer se encuentra con Novak Djokovic el saludo es frío, distante, casi obligado.

Y esta tarde en el marco de la semifinal del Abierto Sony Ericsson les tocará al Expreso Suizo y al serbio estar una vez más frente a frente, con una malla de por medio para tratar de resolver lo que claramente es, la mayor animadversión que existe entre dos de los mejores jugadores del planeta.

A diferencia de la víspera de un combate entre dos boxeadores, la guerra de palabras entre Federer y Djokovic fue más sútil, pero también mucho más sincera.

La inquina se intensificó por la visión que tiene Federer, así como otros jugadores, de que el serbio se enferma en demasía cuando está por debajo en el marcador.

"Tengo un buen récord contra Novak'', aseguró Federer, quien exhibe balance de 7-2 de por vida ante el número tres del mundo. "Le gané en el Abierto de Estados Unidos y también lo derroté en Mónaco. Ahí él se entregó''.

No fue la primera ocasión en la que el suizo juntó el verbo entregarse con el nombre de su rival de hoy.

Djokovic cedió su trono en el pasado Abierto Australiano luego de experimentar algunos mareos y deshidratación ante Andy Roddick.

"Ya pasó antes con él'', sostuvo en aquella ocasión Federer. "El no es la persona que uno pudiera decir que nunca se ha entregado. Es un poco decepcionante ver a dos tremendos jugadores en acción y que uno se entregue. Andy, en todo caso, hubiese ganado el partido''.

Cuando Djokovic irrumpió en el mundo del tenis, especialmente luego de su triunfo en Miami en el 2007, no sólo atrajo la atención por su habilidad con la raqueta dentro de la cancha, sino también para hacer imitaciones públicas de algunos de sus colegas, entre ellos, el mismo Federer.

"Ha habido algunas personas, y colegas, a los que no les gustó lo que hice, así que no quiero provocar a nadie. Espero que entiendan lo que digo, por lo tanto ahora me concentraré en hacer mi trabajo en la cancha'', puntualizó Djokovic.

Hoy, en la lucha por un pase a la final, no habrá tampoco mucha efusividad entre ambos jugadores.

Federer probablemente no cambie su manera de pensar acerca de Djokovic, que hoy le tocará jugar otra vez bajo la extenuante temperatura de la una de la tarde.

Pero una buena actuación del serbio al menos lo hará respetar más cómo jugador, y quien quita, algún día lo pudiera saludar con más consideración.

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