Otros Deportes

Fallece leyenda del judo que deja una huella profunda en Cuba y Miami

El cubanoamericano Luis Guardia tenía el grado de Noveno Dan y era uno de los pocos judocas que han alcanzado tan alto nivel en todo el mundo.
El cubanoamericano Luis Guardia tenía el grado de Noveno Dan y era uno de los pocos judocas que han alcanzado tan alto nivel en todo el mundo. El Nuevo Herald

El judo está de luto al marcharse uno de sus símbolos más grandes.

El cubanoamericano Luis Guardia tomó rumbo a la eternidad al fallecer este sábado 17 de marzo a los 85 años de edad, luego de 66 años dedicados por entero a esta noble disciplina deportiva.


Después de vencer a todos sus rivales en el tatami, una complicación cardiopulmonar logró doblegarlo, llevándose así al olimpo a una verdadera leyenda del judo.

“Con el corazón muy triste nos enteramos de la noticia de su fallecimiento”, dijo Héctor Estévez conocido judoca y árbitro internacional. “Todos estamos de luto por la perdida de nuestro profesor, amigo, colega, consultor, y muy respetado maestro. Siempre estará en nuestras mentes y nunca lo olvidaremos”.

Al maestro le sobreviven su esposa Hilda Guardia y sus hijos Luis Manuel y Alejandro Guardia.

En el 2013 la Federación de Judo de Estados Unidos le otorgó el Noveno Dan (Kudan) convirtiéndole en uno de los pocos judocas en alcanzar tan alto nivel en todo el mundo.

En agosto del 2017 la Federación Internacional de Judo (IJF), en una majestuosa gala por su 65to aniversario, le entregó al Sensei Hanshi Luis Guardia Kudan el que fuese su último premio: el “Lifetime Achievement”.

El Sensei Guardia fue fundador de la Confederación Panamericana y la IJF también se lo reconoció con la Medalla de Oro y el Diploma de la IJF.

En Cuba fue judoca, entrenador y profesor, fundó la federación y fue su primer presidente; así como miembro de la IJF y de la  Confederación Panamericana. En España fue entrenador del equipo nacional antes de radicarse en Estados Unidos.

La lista de reconocimientos es larga, pero quienes lo conocieron se llevaron el mejor de los regalos. Con tan solo escucharlo se llevaban a casa una lección para toda la vida.


Con la ayuda de Justo Torres escribió su libro “Orígenes de la Confederación Panamericana de Judo” , una linda historia de los inicios de este deporte en América.

Este trabajador incansable tenía la palabra judo registrada en el código genético y sus enseñanzas no reconocen fronteras, haciendo realidad los sueños del creador del judo.

Jigoro Kano le dio a su discípulo Kawaishi Mikonosuke la misión de difundir el judo por todo el mundo.

Este envió a Cuba al belga Kolychkine que encontró en el profesor Guardia un digno sucesor, siendo uno de los cinco alumnos que el maestro eligió para desarrollar el judo por toda Cuba.


“He contribuido al desarrollo del judo en América y en Europa”, expresó el maestro en una entrevista en el 2012. “Inicialmente el profesor Kolychkine preparó a cinco judocas para fomentar el programa: Heriberto García, Fernando Chu, Francisco Moc, Julio García y un servidor y no he parado”.

Desde entonces no dejó de trabajar en la enseñaza del judo por toda Cuba, América y España.

Sus últimos años lo dedicó a asesorar a la federación de Estados Unidos y a la Academia Andre Kolychkine en Miami, la cual este miércoles le rendirá el debido tributo.

Se marcha Luis Guardia, ese ser humano ejemplar, sinónimo de ética y excelencia, que transitó el ‘camino de la gentileza’ una gloria de Cuba y del mundo, sabiendo además que las semillas que plantó por todas hoy son árboles hechos y derechos. El judo está en buenas manos.

Siga a Pedro Gonzalez en Twitter: @PedroJulio59

  Comentarios