Los Panthers de Florida se meten en el corazón del pueblo y más de 200,000 personas celebran en el desfile por el título
Si alguien dudaba que el hockey sobre hielo pudiera sobrevivir en el calor del sur de la Florida tendrá que empezar a creer luego que más de 200,000 personas celebraron a los Panthers, el domingo en las playas de Fort Lauderdale durante el desfile de los bicampeones de la NHL.
Fueron más de tres horas de alegría, delirio, emociones y una fusión entre los bicampeones y su fanaticada.
La caravana de buses descubiertos desfiló desde el mediodía por la AIA en Fort Lauderdale con los jugadores, familiares, los miembros del cuerpo técnico, ejecutivos, empleados y la Stanley Cup en primera fila, que pasaba de bus en bus.
Luego, los Panthers descendieron de los ómnibus y caminaron por la zona designada, mientras la multitud de aficionados coreaban sus nombres, le lanzaban regalos y compartían con ellos un momento inolvidable.
El club sudfloridano se convirtió en el tercer equipo en la NHL que conquista en el presente siglo la Stanley Cup de manera consecutiva, luego de vencer 5-1 a los Oilers de Edmonton, la noche del martes y asegurar 4-2 la serie final.
El 2024 también la habían ganado al superar 4-3 a los mismos Oilers.
Cuando los jugadores lanzaron camisetas de los Panthers, se armó la locura entre aquellos que querían atesorar un recuerdo.
Luego de bajar de los buses en la zona designada, los jugadores firmaron autógrafos y se tomaron selfies al paso con los fanáticos, quienes adoran el estilo de juego de su equipo.
En cambio, los críticos afirman que los jugadores locales practican un estilo físico, grueso y son menos elegantes que los Oilers, por ejemplo.
Con su manera de jugar, los Panthers han llegado a las finales tres temporadas seguidas y ganaron las dos últimas.
Para conquistar el bicampeonato vencieron en los recientes playoffs a los Lighting de Tampa Bay, en cinco partidos; a los Maple Leafs de Toronto, en siete; a los Hurricanes de Carolina en cinco; y a los Oilers en seis.
“A mucha gente no le gusta la manera cómo jugamos”, afirmó el Jugador Más Valioso de los Panthers en los playoffs, Sam Bennett.
“Nos llaman sucios, mañosos, agresivos. Aprovecho este momento para disculparme con… absolutamente nadie… Somos doble campeones’’.
En el camino hacia el estrado que se había levantado en la playa, Matthew Tkachuk hizo una parada obligatoria en el bar Elbo Room, el punto de encuentro de las celebraciones de los aficionados de los Panthers, se tomó una cerveza y continuó celebrando.
Los ases quieren quedarse
Tres de los jugadores que fueron clave para la conquista del bicampeonato –Bennett, Brad Marchand y Aaron Ekblad- deberán a llegar a acuerdos para continuar con los Panthers.
Marchand terminará su compromiso con los felinos el próximo mes y la extensión de Bennett y Ekblad está pendiente.
“Estos han sido los mejores meses que he pasado en mi carrera”, explicó Marchand, de 37 años.
“Es increíble el grupo que tenemos. He disfrutado cada segundo y tengo la esperanza que pueda continuar”.
El delantero llegó a los Panthers en marzo pasado como agente libre procedente de los Bruins de Boston y se convirtió en un puntal del equipo. Se convirtió en el primer jugador de 37 años en anotar en los tres partidos iniciales de la final de la NHL y terminó la serie contra los Oilers con seis goles anotados.
Por su parte, Ekblad es un símbolo de los Panthers y su sueño es terminar su carrera en el sur de la Florida.
“Los Panthers son parte de lo que soy”, afirmó el defensa. “He pasado 11 años con el equipo, y es la mayor cantidad de tiempo que he pasado en una ciudad en mi vida. Este es mi hogar y confío que siga siéndolo”.
Bennett por su parte dejó en claro que aspira a firmar una extensión con los Panthers por ocho años, que es lo máximo que permite la liga.
El muro de piedra
Uno de los jugadores más celebrados durante el desfile fue el arquero ruso Sergei Bobrovsky, quien en el partido que selló el título realizó 28 salvadas de 29 disparos y se convirtió en una de los baluartes de los Panthers.
“Qué día tan asombroso estamos viviendo”, afirmó Bobrovsky, quien agradeció a todos los aficionados que se habían dado cita para celebrar a sus héroes.
“Ha sido un gran año, tremendos playoffs y un gran triunfo. Creo que con este increíble grupo de jugadores, entrenadores, ejecutivos y aficionados y con la bendición de Dios podremos repetir el próximo año”.
El tercer título consecutivo sería una hazaña extraordinaria para los Panthers. Por lo pronto, la fanaticada presiente que algo bueno se viene y ya ha adquirido más de 92% de los abonos para la próxima temporada.
Hace 33 partidos seguidos que los Panthers juegan con estadio lleno y la cantidad de aficionados que asistieron al desfile demuestran que en el más intenso calor, el hockey sobre hielo puede encender pasiones.
Esta historia fue publicada originalmente el 22 de junio de 2025, 7:55 p. m..