Entretenimiento

Cindy Crawford visita la Florida

Cindy Crawford.
Cindy Crawford. El Nuevo Herald

El mensaje clave de la reciente visita a Miami de la supermodelo Cindy Crawford es otra reafirmación que el sur de la Florida se ha convertido en un importante escenario cosmopolita donde figuras y empresas de renombre pueden lanzar sus proyectos y productos con prestigio y por todo lo alto.

Crawford ha logrado enorme éxito como modelo de alta moda, prestando su iconográfica imagen a compañías internacionales como Pepsi Cola y Revlon, entre otras. Actualmente, su famoso nombre y rostro, con ese clásico lunar perfectamente colocado sobre sus labios que ha sido una de sus exclusivas “marcas de fábrica”, la trajeron a las instalaciones de la tienda Rooms To Go en Kendall Drive con otra misión: promover una nueva línea de muebles modernos.

En entrevista con El Nuevo Herald, Crawford, de 41 años, precisó algo que experimentó durante las dos décadas de carrera que la han consagrado como una de la mujeres más bellas del mundo que ha adornado las portadas de revistas como Cosmopolitan, Harper’s Bazaar y Vogue: la inseparable conexión entre lo “decorativo” y lo “práctico” en diversos aspectos de la vida cotidiana.

"Soy una gran creyente de la importancia de ambas cosas," afirmó Crawford, cuyo look --cabello castaño, ojos oscuros, y piel bronceada-- es ahora aun más representativo de la elegancia de la mujer multicultural. "He [dedicado] 20 años de mi vida a la industria de la moda donde las apariencias, las impresiones, y los mensajes que se pueden transmitir [son primordiales]'', recalcó. Si bien la ropa puede transmitir algún fashion statement sobre quienes somos, Crawford aseguró que los muebles de un hogar transmiten "cómo la persona desea vivir'' y pueden ser un reflejo de cómo ‘‘visualiza a su vida'' y "a qué aspira."

"El estilo de vida que apoyo es la salud’’, subrayó.

"No promuevo productos que no utilizo, que no me [sienta cómoda] respaldando de alguna manera'', aclaró.

Curiosamente, la primera aspiración profesional de Crawford no fue ser una modelo. Según nos explicó, inicialmente aceptó una beca para estudiar Ingeniería Química por una razón muy práctica: ella proviene de una familia trabajadora pero que no podía pagarle una educación así. El hecho de que se convirtiera en una supermodelo de calibre mundial vino a traves del tiempocomo cosa del destino.

Crawford es madre de dos hijos, su esposo es propietario de restaurantes, y residen en Malibu, California. Una palabra sinónimo de su nombre es “belleza”, y para ella ese vínculo trasciende lo superficial y significa "demostrar confianza en uno mismo."

Cuando le preguntamos cuál es su definición del tipo de éxito que verdaderamente la satisface, no contestó inmediatamente. Después de una pausa pensativa señaló dos puntos vitales: la importancia de "tener opciones'' y "sentirme entusiasmada con mi trabajo."

Y concluyó: "Ser una buena modelo a seguir para mis hijos y una persona agradecida que no da las cosas por sentadas."

ccotayo@herald.com

  Comentarios