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Tres grandes de la música latina estremecen el Arena

Marc Anthony, and Alejandro Fernandez perform in concert at the American Airlines Arena in Miami Thursday night, September 4, 2008.
Marc Anthony, and Alejandro Fernandez perform in concert at the American Airlines Arena in Miami Thursday night, September 4, 2008. El Nuevo Herald

Fue una larga jornada la que ofrecieron la noche del jueves Alejandro Fernández, Marc Anthony y Olga Tañón en el American Airlines Arena, pero al final el público que repletó el coliseo del downtown salió totalmente satisfecho.

Y no podía ser para menos, ya que las tres superestrellas en sus respectivas categorías artísticas se preocuparon de interpretar sólo sus mayores éxitos y así no aburrir ni un solo instante a las más de 12,000 personas que asistieron al evento.

El invitado de honor era Fernández, quien se encuentra en medio de su exitosa gira ‘‘Viento a favor'', pero al parecer los empresarios no confiaban en que el hijo del famoso Vicente Fernández pudiera llenar solo la sede del Heat, considerando que la colonia mexicana no es la más numerosa del área, por lo que invitaron al salsero Marc Anthony y a la merenguera Tañón a que lo acompañaran.

Aunque la presencia de la llamada "Mujer de fuego'' no figuraba muy prominentemente en la publicidad del concierto, fue la encargada de abrir el espectáculo con toda su orquesta, coros y bailarines, encendiendo desde el primer momento el estadio techado con contagiosos y muy acelerados merengues como Vendrás llorando, Así es la vida, Es mentiroso y Muchacho malo, bailando sin pausa como una adolescente los 50 minutos que estuvo sobre el escenario, aun cuando ya tiene 41 años y es madre de tres hijos.

El plato fuerte era Fernández, pero "El potrillo'' salió a escena después del torbellino musical de la Tañón, vestido elegantemente de traje y corbata, el cabello peinado hacia atrás, iniciando su reducida actuación de 75 minutos con A manos llenas, tema perteneciente a su más reciente producción discográfica, "Viento a favor'', la base de su gira internacional.

En medio de un deficiente sonido que ahogaba sus palabras, Fernández dedicó la primera media hora a interpretar superéxitos como Me dediqué a perderte, Si tú supieras, Tantita pena y Como quien pierde una estrella, dedicando el resto de su actuación a su México querido, acompañado de sus mariachis y vestido con el típico traje de charro.

Mientras sonaban las trompetas, los guitarrones y los violines de la música vernácula de su país, al fondo las pantallas de televisión exhibían una bandera mexicana que a las personas venidas desde allí emocionó hasta el punto de acompañarlo en un masivo coro en temas tradicionales.

Tras desaparecer por unos minutos del escenario para cambiar de indumentaria, Alejandro parecía el sucesor de Jorge Negrete cuando cantó México lindo y querido, siguiendo luego con El rey, la emblemática ranchera de José Alfredo Jiménez.

"No tengo palabras para decirles lo que se se siente aquí en el corazón'', dijo Fernández emocionado tras los estruendosos aplausos de sus admiradores, en las pocas palabras que pronunció durante su concierto.

El final fue de Marc Anthony, quien durante un poco más de una hora y vestido de traje negro y camisa blanca con el cuello abierto, no quiso correr riesgos e interpretó sus más grandes éxitos, entre ellos su clásico bolero-son Hasta ayer y salsas básicas de su repertorio, como Valió la pena, Si hubo alguien, Te conozco bien y Qué precio tiene el cielo, convirtiendo el coliseo en una gigantesca pista de baile.

La velada concluyó majestuosamente con Alejandro y Marc Anthony cantando a dúo Hasta que te conocí, el tema de Juan Gabriel que fue el primero que grabó el artista neoyorquino de ascendencia puertorriqueña en su carrera, dando la oportunidad para que ambos dieran pruebas de que son cantantes genuinos y fuera de serie.

esoto@herald.com

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