Entretenimiento

Burning Bush, poderoso ‘thriller’ político

Un día de invierno de 1969, meses después de la frustrada Primavera de Praga, Jan Palach, de apenas 20 años, fue hacia la Plaza de Wenceslao, se roció gasolina sobre el cuerpo y se prendió fuego. El suicidio, que conmovió a la nación, fue un devastador acto de protesta contra la ocupación soviética.

En tributo al joven que devino en héroe de la resistencia, y tomando como escenario una Praga de calles invadidas por los tanques foráneos, donde los estudiantes con inmensa heroicidad y romanticismo estaban decididos a sacrificar sus vidas, la veterana directora polaca Agnieszka Holland ( Europa, Europa), autora de un cine de alta calidad en el que priman los temas políticos, vuelve a impresionar a la audiencia.

Burning Bush ( Horící ker), rodada inicialmente como miniserie de HBO Europa y trasladada al formato de cine, fue la gran favorita para presentar a los premios de la Academia.

El filme, dividido en dos partes que se tragan literalmente el metraje, es un thriller apasionante. La época, magníficamente retratada, el prodigioso manejo de la intriga, la tensión dramática de los personajes que sufren la vigilancia de la policía política, el temor de los testigos a las represalias, con todo ello Holland arma su poderosa historia.

La segunda mitad nos interna en un juicio entablado por la familia de Palach y la abogada Dagmar Buresová contra el régimen comunista, que llevó a cabo una campaña de desacreditación del estudiante inmolado. Una guerra desigual entre un David, que representan un hermano y dos madres, contra un Goliat demasiado poderoso y aplastante. La madre de Jan, con la conmovedora interpretación de Jaroslava Pokorná, tiene el noble apoyo de otra madre, la joven abogada, a quien da vida de manera brillante Tatiana Pauhofová, una mujer fiera y luchadora que a la vez es mostrada en sensible intimidad familiar.

Una inmensa escena en el cementerio resume la angustia y el dolor de la pérdida y la desesperanza más profunda de un país. Una madre entre las tumbas busca desesperadamente a su hijo que ha vuelto a ser quemado –esta vez por la ignominiosa mano oculta del régimen–, pero como la zarza ardiente del título con referencia a las sagradas escrituras, la esencia contenida en su sacrificio no pueden consumirla las llamas.• 

‘Burning Bush’, a partir del viernes 20 en el teatro Tower del MDC. Las dos partes del filme serán exhibidas consecutivamente, con un intermedio de 10 minutos.

  Comentarios