Cine

Javier Bardem disquisiciones del inquisidor

EL PODEROSO ACTOR ESPAÑOL ACEPTO EL PAPEL DEL MONJE LORENZO EN 'GOYA'S GHOSTS' PORQUE REQUERIA `DOS PERSONALIDADES EN UN MISMO SER HUMANO'

Javier Bardem es el actor iberoamericano más famoso del mundo. Sin embargo, cuando le preguntan si se siente realizado, contesta escuetamente que no.

''Por supuesto que no'', recalca, y se ríe. ``A mi juicio, ésa es la gran batalla del ser humano: sentirse cómodo en la propia piel. Eso lleva tiempo, lleva trabajo''.

Agrega que --''hablando personalmente''-- se considera ``un buen tipo''. Luego explica lo que quiere decir con eso.

''No tengo que salir corriendo a la calle a rodearme de gente'', subraya. ``Creo que puedo pasar perfectamente un buen fin de semana conmigo mismo y cuidarme''.

''Profesionalmente'', dice el nativo de Islas Canarias, busca ``poder tocar algo de la creatividad que me gusta de otros artistas''.

''Ese es el motor, al mismo tiempo, que te hace moverte y así no te duermes'', precisa. ``Con lo cual, la plena satisfacción nunca está. Creo que eso es uno de los rasgos comunes de los mortales''.

Nadie podría acusar a Bardem de dormirse en sus laureles. Después de establecer una prestigiosa carrera cinematográfica en España, se convirtió en el primer astro de la tierra de Don Quijote en ser nominado para un Oscar al Mejor Actor, encarnando al escritor cubano Reinaldo Arenas en Antes que anochezca (2000).

En el 2005 logró su más sobresaliente actuación en la lengua de Cervantes: Mar adentro, de Alejandro Amenábar, en la que interpretó a un cuadrapléjico que decide suicidarse. La cinta resultó un triunfo para España en la entrega de los Oscar, ganado la estatuilla dorada a la Mejor Película en Lengua Extranjera. Una vez más Bardem reafirmó que actores de su calibre --actuando en cualquier idioma-- son una rara minoría.

Pero algo curioso --o más bien lógico-- está ocurriendo en la carrera de Bardem actualmente. Está actuando en más películas en inglés que en castellano. Entre ellas, Goya's Ghosts, del checo Milos Forman, pautada para su estreno en los cines estadounidenses próximamente, y otras en camino como No Country for Old Men, de los hermanos Ethan y Joel Coen, y la adaptación en inglés de El amor en los tiempos del cólera, novela del Premio Nobel colombiano Gabriel García Márquez. Por si esto fuera poco, esta semana comenzó a rodar en Barcelona la nueva comedia de Woody Allen en la que comparte honores con Penélope Cruz y Scarlett Johansson, y tiene el reto de improvisar diálogos en inglés.

''A medida que va pasando el tiempo me voy encontrando más cómodo con el inglés, pero no deja de ser un lenguaje extranjero, una lengua extranjera que no domino y que tiene que ver con la incomodidad'', confiesa. ``La interpretación siempre tiene que dirigirse hacia la relajación, al no forzar, al estar completamente confiado en lo que traes, que tienes y que eres en ese momento. Un lenguaje extranjero no deja de añadir a ese viaje hacia la relajación un punto fuerte de tensión''.

No obstante, el acento de Bardem en Goya's Ghosts encaja perfectamente con el personaje que interpreta: un sacerdote de la Inquisición que se obsesiona con una adinerada modelo (Natalie Portman) del pintor Francisco de Goya --en una época en la que la Iglesia Católica en España ejerce una grotesca persecución que trasciende las cacerías de brujas medievales-- y acaba torturando a una muchacha acusada de ser judía.

''[El papel] me daba la oportunidad de hacer dos personalidades en un mismo ser humano. Esa contradicción, ese juego de opuestos, me gustaba mucho. Es muy excitante para cualquier actor'', asevera.

Enfatiza que su decisión de aceptar el polémico papel también tiene algo que ver con su propia historia.

''[Me permitía] poder hacer una película sobre esos dos períodos en los que España fue un país totalmente violado, con un abuso constante por regímenes totalitarios: la Inquisición y la Revolución Francesa, que aunque empezó siendo una idea que abrazaba los derechos humanos, los derechos civiles de las personas, no dejó de ser una revolución burguesa'', observa.

Agrega que había algo dentro del personaje del inquisidor Lorenzo que interpreta en Goya's Ghost que lo inspiró a acercarse a él.

''He sido educado en la religión católica y tengo bastante oposición a ella'', confiesa Bardem. ``Quería entenderla más, [conocer su papel] a través del tiempo, de dónde venía, y ésta era una buena excusa para ponerme a estudiar y aprender más de ella''.

¿Y cuáles han sido algunas de sus conclusiones?

''Dentro de la institución eclesiástica hay gente que, a mi juicio, en forma individual hace realmente labores impresionantes: [por ejemplo] gente en Africa, gente que está usando las iglesias para dar la bienvenida a estratos de la sociedad muy marcados, muy denostados; que está tomando cuidado realmente de las minorías en mi país, de la inmigración'', explica.

Aclara que respeta ''la creencia de la gente'', pero añade, tajante, que ``lo que no respeto y condeno es la manipulación de esas creencias para crear miedo y crear culpa en las

conciencias''.

Si bien no sorprende que importantes cineastas internacionales que realizan producciones en inglés hayan estado contratando a Bardem de manera consistente, la razón primordial es obvia: es uno de los grandes actores del planeta. No obstante, ¿en qué películas españolas futuras podríamos esperar ver al protagonista de Jamón, jamón (1992), Huevos de oro (1993), Carne trémula (1997), Segunda piel (1999), Los lunes al sol (2002), entre otras?

''Espero hacer algo pronto, pero la verdad es que por ahora no hay proyectos que me lleguen'', asegura. ``No es que mire con lupa, sino que de pronto aparecen proyectos que no tienen un peso, ni siquiera literario, importante. Al fin y al cabo, un guión es un trabajo literario, un trabajo de lectura que me transporta o no me transporta''.

De acuerdo con Bardem, ''el dinero nunca es un problema'' en conexión con su selección de papeles.

''Gracias a Dios vivo bien. No vivo dentro de la opulencia, pero, ¿quién necesita en estos tiempos ser opulento?'', destaca. ``Con tener un techo y comida ya es suficiente''. 

ccotayo@herald.com

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