Cine

James Bond con sabor latino

JAMES BOND, interpretado por Daniel Craig, y su chica Bond, Camille Montes, interpretada por Olga Kurylenko, cruzan el desierto para encontrar un explosivo clímax en una de las escenas más emocionantes de Quantum of Solace.
JAMES BOND, interpretado por Daniel Craig, y su chica Bond, Camille Montes, interpretada por Olga Kurylenko, cruzan el desierto para encontrar un explosivo clímax en una de las escenas más emocionantes de Quantum of Solace. Columbia Pictures

Una poderosa sociedad secreta conspira para controlar a un dictador militar con la explotación de recursos naturales en América Latina. Ese es uno de los temas controversiales de la nueva superproducción del espía británico James Bond, Quantum of Solace, que llega este viernes para conquistar la taquilla de la nación.

Lo insólito de la aventura número 22 del agente 007 --además de ser una secuela de Casino Royale (2006), que recaudó cerca de $600 millones-- es su acentuada conexión con Sudamérica, algo que ocurre por primera vez en esta lucrativa franquicia fílmica desde su inicio en la década de los años 60.

Se especula que el presupuesto de Quantum of Solace supera los $200 millones --con secuencias filmadas en Panamá, México y Chile-- estableciendo un precedente en el cine comercial: un thriller de esta magnitud enfocado en asuntos socioeconómicos que trascienden las fantasías, conectado con las aventuras de acción del agente secreto creado por Ian Fleming, todo ello dentro de un marco de corrupción política y empresarial con un ángulo latino.

Daniel Craig retorna como el agente 007 tras la pista de una organización "invisible'', buscando develar la conspiración detrás de la muerte de Vesper Lynd, su amante en Casino Royale.

"El otro y más amplio panorama en términos de la arena mundial es que [esa] ‘organización' es una corporación sin vínculos con ningún país o con una agenda política, cuya meta es privar al mundo de sus recursos naturales, que sabemos están disminuyendo’’, afirma la productora Bárbara Broccoli.

De acuerdo con Broccoli, quien introdujo el tema central sobre la manipulación del agua potable fue el director Marc Forster (The Kite Runner, 2007), que gusta de explorar conflictos humanos.

"El agua es el recurso natural más importante (...) y el gran igualador, porque todos la necesitamos. Hay lugares que pueden sobrevivir sin petróleo y muchas otras cosas, y podemos sobrevivir sin comida por cierto tiempo, pero no podemos estar sin agua. Es algo tan obvio y tan pasado por alto que la gente no se da cuenta hasta que alguien se lo señala'', subraya.

La productora recalca que a la "organización'' encabezada por un nefasto capitalista (interpretado por el francés Mathieu Amalric, conocido por The Diving Bell and the Butterfly, 2007) "no le importan los países ni las fronteras. Lo que quiere es controlar lo que necesitamos para nuestra supervivencia básica''.

El factor latino de Quantum of Solace no sorprende por dos razones cruciales: el creciente poder adquisitivo de los hispanos en Estados Unidos, uno de los mercados vitales para la industria cinematográfica, y la importancia de América Latina dentro del marco sociopolítico global.

Broccoli menciona una escena en un desierto en Bolivia, en la que puede verse a los pobladores sufriendo por la ausencia de agua en los pozos, luego de que "individuos malignos han represado el agua para su propia ventaja''.

La contraparte de Bond en su búsqueda por la venganza es Camille Montes, la nueva chica Bond interpretada por la ucraniana Olga Kurylenko. La bella joven es una boliviana con su propia misión: eliminar al maquiavélico general Medrano (el actor mexicano Joaquín Cosio), quien asesinó a su familia en un acto brutal de abuso de poder.

"[Medrano] encarna a esos generales, políticos o gobernantes inmorales y corruptos que por desgracia han existido y existen todavía’’, observa Cosio, agregando que es una figura "siniestra que forma parte de la iconografía de personajes que tiene nuestra historia de Latinoamérica y del mundo entero''.

El actor enfatiza que el general es "inescrupuloso'' y está dispuesto a vender los recursos naturales de su país "por una maleta de dólares''.

Por su parte Craig asevera que un aspecto moderno en su interpretación de Bond es que al público contemporáneo "le gusta un debate moral'' porque "mi deseo es conmoverlos para que formen sus propias opiniones''.

"No es una película de corte realista, sino una versión estilizada de un mundo de fantasía'', opina Craig. "Lo importante es que él está detrás de los malos y los derrota''.

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