Cine

Jennifer Garner, la dulzura del `sex appeal'

La actriz Jennifer Garner a su llegada a la premiere de Ghosts Of Girlfriends Past, en Hollywood, el 27 de abril de 2009.
La actriz Jennifer Garner a su llegada a la premiere de Ghosts Of Girlfriends Past, en Hollywood, el 27 de abril de 2009. Getty Images

Si tuviéramos que comparar a Jennifer Garner con divas hollywoodenses del pasado que han poseído esa fusión de sex appeal natural con una dulzura cautivante --cualidades que no están fuera de moda sino que no abundan entre las actrices contemporáneas-- tendríamos que mencionar a la deliciosa Doris Day y a la adorable Audrey Hepburn.

Garner -esposa de Ben Affleck- ha tenido una carrera casi perfecta: triunfó en la televisión, ha logrado momentos magníficos en el cine --como su papel de reparto en Juno (2007)--, no ha sido perseguida ad nauseam por los paparazzi como otros ricos y famosos, y sigue demostrando que detrás de ese rostro de vecina buena --y buena actriz-- existe una mujer noble cuyo papel en la comedia romántica Ghosts of Girlfriends Past parece ser ideal.

La manera en la que el director de Ghosts ha definido a Jenny, el personaje de Garner en el filme, podría ser una descripción de la imagen clásica de ella, de Day y de Hepburn en la pantalla: ''Una mezcla de la chica hermosa, inocente y virginal...''. A ese elogio, el productor Jon Shestack agrega en las notas oficiales de la película que llega a los cines hoy: ``... es el tipo de mujer que todos los hombres queremos encontrar en nuestra vida, la que puede vernos como somos realmente, y puede sacar lo mejor de nosotros''.

Ghosts of Girlfriends Past la coprotagoniza Matthew McConau-ghey, en el papel de Connor, el playboy empedernido que ha creado la fama de disfrutar y descartar sus novias como flores marchitadas. En el filme, los fantasmas de sus novias del pasado, del presente y del futuro --en la tradición de A Christmas Carol, de Charles Dickens-- ''lo llevan a través de una reveladora y muy cómica odisea... [para descubrir] la razón por la que [él se] convirtió en mujeriego, y tratar de ver si aún le queda alguna posibilidad para que encuentre y se quede con el amor de su vida'', según el material promocional de los estudios Warner Bros.

Obviamente, el personaje de Garner es ese true love, y como ocurre tantas veces en las relaciones humanas, ella representa a la fiel amiga de la niñez que resulta ser la única mujer que ''siempre apareció inmune [al] atractivo encanto'' de un hombre seductor.

Televisión, cine y teatro aparte --en el 2007 interpretó el papel de Roxanne en Cyrano de Bergerac junto a Kevin Kline en las tablas de Broadway-- Garner es madre, actriz, empresaria y filántropa. Formó su empresa de producción, Vandalia Films, hace cuatro años, y cuenta con unos cinco filmes en desarrollo, entre ellos 3 Days in Europe, en asociación con Seed Productions, la productora de Hugh Jackman.

Entre las películas que tiene programadas como protagonista figura This Side of Truth, pautada para su estreno en el 2010, en la que comparte cartelera con Rob Lowe, quien ha estado bastante escaso en la gran pantalla recientemente, y Jason Bateman, con quien Garner trabajó en Juno, y la brillante Tina Fey.

Si bien la filmografía de Garner no esta compuesta por una candidatura al Oscar tras otra --algunas cintas como Daredevil (2003) en la que trabajó con Affleck, y la más reciente, Catch and Release (2006), son simples entretenimientos-- ese aspecto noble que asociamos con ella tiene que ver también con lo que hace fuera de la pantalla y por lo que recibe menos publicidad: su labor caritativa a favor de organizaciones como la Fundación Elizabeth Glaser contra el Sida en los Niños, la Fundación Nacional Para la Investigación del Cáncer de Mama, el Fondo de Investigación del Cáncer en las Mujeres y el Fondo de Defensa de los Niños.

Natural de Houston, Texas, donde nació el 17 de abril de 1972, Garner alcanzó el estrellato en la serie televisiva Alias (2001-2006) después de trabajar en numerosos programas mientras trataba de hacerse de un nombre en Hollywood. Hoy es miembro de la nueva aristocracia cinematográfica y su trabajo es cada vez más notable. Garner es el perfecto ejemplo de que el crecimiento es un proceso gradual y constante, y que en la vida existen cosas más importantes que las fachadas artificiales del glamour. 

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