Cine

About Elly: apasionante misterio iraní

Taraneh Alidoosti en ‘About Elly’, dirigido por Asghar Farhadi.
Taraneh Alidoosti en ‘About Elly’, dirigido por Asghar Farhadi. Dreamlab

La historia que tiene su foco en un nombre de mujer, Elly, nos envuelve en un suspenso inquietante desde las primeras escenas, en las que aún nada ha pasado. Todo comienza de forma tan relajada y apacible en esta excursión de verano, con un grupo de antiguos colegas de la Universidad que hacen chistes, maldades, ríen y bailan, muy animados por la ilusión de estas pequeñas vacaciones que pasarán en una vieja casona frente al mar Caspio.

Se trata de varias parejas con sus niños pequeños (interpretados por magníficos actores, como Golshifteh Farahani y Peyman Moaadi (el Nader de A Separation) y entre ellos hay dos desacoplados, el joven soltero Ahmad (Shahab Hosseini), que acaba de llegar de Alemania, y Elly (Taraneh Alidoosti), muchacha presumiblemente soltera, que ha traído su amiga Sepideh, de cuya hija es maestra.

Sabemos que algo grave ocurrirá, porque tanta armonía es sospechosa, y nos mantenemos a la expectativa, observadores de cada gesto, cada palabra que nos pueda anticipar un giro dramático. Por fin estalla una crisis tras otra, y el filme se convierte en un thriller tenso y absolutamente apasionante.

Asghar Farhadi, con un Oscar por A Separation, sabe crear una situación dramática y llevarla al límite, mientras mueve sabiamente a sus personajes por las habitaciones y recovecos de este caserón de mar. Los ánimos pasan de la alegría al llanto, y la aventura festiva deviene en un juicio de conciencia tortuoso de unos –los hombres– contra otras, las mujeres, entre ellas la ausente y desconocida Elly, cuyo misterio enrarece el aire.

Lo que hay detrás de About Elly con su plot emparentado con otra aventura, la de Antonioni, son conceptos y costumbres muy arraigados en personajes provenientes de la rígida sociedad iraní, en la que las jóvenes mujeres, aún en ambiente relajado, jamás abandonan los chales islámicos que ocultan sus cabellos, y la voluntad más ingenua de rehacer su vida amorosa por parte de una muchacha comprometida es mal vista socialmente.

Después de esta experiencia al espectador tal vez le pase como a los personajes: odiará el sonido del mar, pero amará este filme que fue escogido para representar a Irán en los Oscar, y es ejemplo de las grandes cosas que pueden hacerse con sencillez y mucho talento. • 

  Comentarios