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Damayanti Quintanar y su impactante transformación en la asesina de Selena

Meterse en el duro pellejo de Yolanda Saldívar no fue fácil para la esbelta actriz mexicana Damayanti Quintanar, quien para transformarse en la enfermera rechoncha que mató a Selena, tuvo que engordar 40 libras.
Meterse en el duro pellejo de Yolanda Saldívar no fue fácil para la esbelta actriz mexicana Damayanti Quintanar, quien para transformarse en la enfermera rechoncha que mató a Selena, tuvo que engordar 40 libras.

Meterse en el duro pellejo de Yolanda Saldívar no fue fácil para la esbelta actriz mexicana Damayanti Quintanar, quien para transformarse en la enfermera rechoncha que mató a Selena, tuvo que engordar 40 libras… y pagar caro las consecuencias del exceso de peso.

“La verdad fue duro, pero tenía que realizar un personaje creíble… Yo soy actriz, no modelo. Así que valía la pena el esfuerzo y el sacrificio”, enfatiza Quintanar, quien no fue la primera opción para interpretar el rol, pues el piloto lo grabó Alejandra Ley. Sin embargo, la manera en que ella abordó el personaje y cómo cambió su físico le dieron el pase directo para convertirse en Yolanda Saldívar, la protagonista de El Secreto de Selena, miniserie basada en un libro de la periodista María Celeste Arrarás.

“Subí 18 kilos para interpretar a la fan que logró trepar al cargo de empleada y luego se transformó en la mejor amiga de La Reina del Tex-Mex”, dice Damayanti, la cual estudió a Yolanda con profundidad.

“Nunca hablé con ella. Construí el personaje a base de videos, tratando de imitar sus gestos, su voz, la manera de hablar y moverse. Ella se expresa en un español humilde, mexicano. Dice naiden, salú, Abrán (en lugar de Abraham), expresiones que indican de dónde viene y su clase social. El reto era muy grande y yo no sabía si lo iba a lograr. Pero aprendí que para mí el motor más grande es la pasión que tengo por mi profesión, y la construcción de personajes”, puntualiza la actriz de 36 años, que no solo invirtió su tiempo en disfrutar de la vida con las comidas sabrosonas, también se abocó a la investigación intensa de la asesina: su biografía, entrevistas y vida familiar… devorando todo lo que encontró a su paso.

“Es el personaje más complejo que he realizado en mi carrera actoral. Pero también me encresparon el cabello, alteré mi voz y endurecieron mis facciones”, confiesa la actriz cuyo maquillaje era de espanto.

“Me entregué a la vida alegre… y no me costó trabajo porque subí de peso con singular alegría. Comía todo lo que me gusta en cantidades desmedidas, porque era mi trabajo”, comparte Damayanti con humor, aunque la dieta de vitamina ‘T’ (tacos, tortillas y tamales), combinada con la de vitamina ‘CH’ (chocolates, churros y chucherías) le pasó factura.

“Era rico comer de todo sin culpas, pero comencé a sentirme mal físicamente, porque le estaba metiendo mucho combustible a mi cuerpo que comenzó a quejarse. Me dolían la piernas por el sobrepeso, me subió el colesterol… y me deprimía mirarme al espejo, pues siempre he sido delgada. Pero todo valió la pena, pues fue una oportunidad en mi carrera, donde pude demostrar de lo que soy capaz de hacer por mi profesión”, confiesa al artista que siente pena por Yolanda.

“Es una mujer que en el pecado lleva la penitencia, porque le quitó la vida a quien fue mucho más que su amiga. Fue la persona más importante en su vida: la que creyó en ella, la que le abrió las puertas de su corazón, de sus negocios, su familia y su vida íntima. Quintanilla también la quería, por eso la nombró su asistente, y la responsable de sus boutiques. El ser enfermera la describe como una persona servicial, que quiere ayudar a los que sufren… y creo que eso sí lo tenía Yolanda, por eso Selena la tenía cerca”, asegura Quintanar, quien admira mucho a la diva tejana.

“Era una mujer impresionantemente talentosa, con un futuro increíble y estaba en el boom de su carrera. Era noble, buena y por el cariño que sentía por Saldívar no vio lo que ocurriría. Ni alcanzó a sospechar que todo iba a terminar mal. Además, era una niña que tenía solo 23 años”, dice la interprete de la asesina de Selena.

“Llegar a representar un estado emocional tan alterado no es fácil. Filmar las interminables escenas donde Yolanda permaneció atrincherada en el carro fueron extenuantes. Luego de chillar, gritar y sudar varias horas, llegaba a casa agota y drenada”, confiesa la estupenda actriz nacida en Aguascalientes, quien comenzó sus estudios en CasAzul, Artes Escénicas Argos.

“Inicié mi carrera profesional en el cortometraje Nao de China. En 2005 trabajó en la telenovela Los Plateados. Yo era Toñito, la hija bastarda de Humberto Zurita, que la hacían pasar por un niño”, recuerda Quintanar, que participó en las exitosas teleseries mexicanas: Mujeres Asesinas, Terminales, Tiempo Final y Contratiempo.

Protagonicé dos temporadas de Pacientes y en el 2014 trabajé en Mundo Fox en la novela El Capitán Camacho, con Humberto Zurita”, declara la actriz que ha filmado más de 15 películas como: La vida inmune, Partes usadas, Enemigos íntimos, Emilia, Casi divas y Bajo la sal. “También participé en el remake de la cinta española Primos”, agrega Damayanti, quien está felizmente casada.

“Mi esposo se llama Joe Rubén Rendón y por ahora no pensamos tener hijos, porque estoy dedicada a mi carrera. Pronto se estrena el film El testamento de la abuela, cuya trama es muy cómica”, comenta Quintanar, que cansada de llorar a cantaros en su papel de Saldívar… se entregó feliz a la comedia.

“Está por estrenarse la producción de Fox, Run Coyote Run-3, donde encarno a una chava que renta su vientre a una pareja”, nos adelanta la artista mexicana, que actualmente está grabando dos series como protagonista.

El secreto de Selena me está abriendo muchas puertas, pues los productores han comenzado a conocer mi trabajo… y saben lo que puedo hacer profesionalmente”, afirma Damayanti, pues son pocas las actrices capaces de sacrificar su figura para engordar sin medida, usar ropa saca-llantas y maquillarse como esperpento, para dar vida a un personaje de impacto.

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