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Pioneer: lo mejor está en el fondo del mar

Escena de ‘Pioneer’, un ‘thriller’ dirigido por Erik Skjoldbjaerg.
Escena de ‘Pioneer’, un ‘thriller’ dirigido por Erik Skjoldbjaerg. Marko Rohr

Petter (Aksel Hennie) es un buzo profesional noruego que, luego de presenciar un trágico accidente en la profundidad del Mar del Norte, se ve envuelto en una conspiración en la que la única opción es salir corriendo para salvar la vida. La historia que dirige Erik Skjoldbjaerg (Insomnia) al estilo de un thriller de Hollywood, donde el noruego se ha desempeñado, se inspira en hechos reales.

A fines de los años 1970, cuando el mar del país escandinavo se llenó de actividad con el boom de los pozos petroleros y el proyecto de construir un oleoducto para llevar el oro negro a tierra, un equipo de médicos e ingenieros noruegos y norteamericanos sometieron a buzos a sofisticadas pruebas para bajar a profundidades submarinas extremas. Las secuelas neurológicas que dejaron las riesgosas prácticas condujeron a peliagudas demandas en la corte de Oslo por parte de las víctimas y familiares que aún esperan respuestas.

Las pruebas de inmersión con todo el protocolo preparatorio de los buzos en las escenas iniciales, nos introduce en un sui géneris mundo de submarinistas y abismos subacuáticos. Pero luego del fatal suceso que desencadena el conflicto de Petter, el peligro del mar pasa a otro de igual proporción en tierra, con un complot que involucra a industriales, ingenieros, políticos, casi todos sospechosos de intentar matar a un buzo medio paranoico y adormilado, que busca la verdad a su cuenta y riesgo.

Un quinteto de guionistas no consiguen sortear los estereotipos del género. Ahí está el misterioso auto que obliga al protagonista a salirse de la carretera, la consabida bañera con la cortina, detrás de la cual podría ocultarse el asesino, la intriga que muestra demasiado sus costuras, echando mano a los vicios del género, empujándonos por un recorrido en el que fácilmente nos extraviamos, junto al obsesionado héroe solitario.

Lo bueno está a 500 metros de profundidad, en los fascinantes aunque escasos escenarios del fondo del mar donde estos pioneros del espacio oceánico clavan su bandera. Pero en tierra el filme no logra igualar la potencial historia humana que tiene de trasfondo. • 

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