Cine

CRÍTICA DE CINE: ‘Touched With Fire’ un drama de amantes bipolares

Katie Holmes es Carla Lucia, que sufre bipolaridad y ya no sabe quien es realmente. Luke Kirby es “Luna”, otro bipolar, quien se deshizo de “todo el sistema”, renunció a su trabajo, dejo de pagar cuentas y ya no necesita comprar comida, porque puede tener ketchup gratis en McDonald's, “el cuerpo puede sobrevivir solo con kétchup, hasta el Apocalipsis”, asegura. Y mientras Carla Lucia recita sus versos; Luna, también poeta, canta una especie de lunático rap.

Ambos están tocados por el espíritu del arte y el fuego de la locura. Aquí se habla de la extraña conexión entre bipolaridad y creatividad - que descubrió Kay R. Jamison, la dueña del título original que dio a su libro Touched with Fire, y con cameo en el filme - de artistas como Van Gogh, Lord Byron, Emily Dickinson, Tchaikovski, Victor Hugo, Gauguin, Munch y tantos “locos genios”. Virtuosos son también estos, almas gemelas con delirantes conversaciones filosóficas, con obsesiones psicótico depresivas y el auto convencimiento de no pertenecer a este planeta. ¿La locura es amor?, ¿es mirar el mundo con la intensidad de un paisaje de Van Gogh?, ¿es una enfermedad o un don?

La cinta dirigida, escrita, musicalizada por Paul Dalio – él mismo habiendo pasado por el padecimiento que cuenta-, está llena de contenido emocional; posee una especie de belleza angustiosa que sus dos protagónicos trasmiten de manera admirable. Es el amor sublimado de dos seres bipolares, intentando coexistir en el razonable mundo de los normales. La relación de “Luna” y “Sol” no es saludable, es la tesis. Pero – aquí está el pero- no es la sociedad, no son los médicos ni los padres, sino la propia historia la que traiciona este amor con su final decepcionante.

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