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Un Hollywood ‘blanqueado’: escasa presencia femenina y de minorías

Jeffrey Tambor (der.), que ha recibido numerosos premios por su interpretación de una mujer transgénero, y Amy Landecker en la serie ‘Transparent’, de Amazon,
Jeffrey Tambor (der.), que ha recibido numerosos premios por su interpretación de una mujer transgénero, y Amy Landecker en la serie ‘Transparent’, de Amazon, AP/Amazon Studios

En uno de los reportes más exhaustivos y condenatorios sobre la diversidad en Hollywood, un nuevo estudio afirmó que las películas y la televisión producidas por grandes empresas de medios están “blanqueadas” y hay una “epidemia de invisibilidad” en todos los niveles de la industria en lo que se refiere a mujeres, minorías y diversidad sexual.

El estudio, que publicó el lunes la Media, Diversity and Social Change Initiative de la Facultad de Comunicación y Periodismo en la Universidad de Southern California, ofrece una de las visiones más amplias de las industrias del cine y la televisión, incluido un contundente “índice de inclusividad” de las 10 mayores empresas mediáticas –de Disney a Netflix–, que suspende a todos los estudios de cine y a la mayoría de las firmas de televisión.

Los premios de la Academia, cuya 88 edición se celebrará el 28 de febrero en Los Ángeles, al nominar sólo a actores blancos por segundo año consecutivo desataron una crisis en toda la industria. El informe ofrece una batería de reveladoras cifras que subrayan la gran distancia entre Hollywood y la población estadounidense a la que entretiene en materia de género, raza y etnia.

“La precuela de OscarsSoWhite (Oscars tan blancos) es HollywoodSoWhite (Hollywood tan blanco)”, dijo en una entrevista Stacy L. Smith, profesora de la USC y una de las autoras del informe, empleando la etiqueta popularizada en las protestas en medios sociales contra la ausencia de actores que no fueran blancos en las candidaturas a los Oscar. “No tenemos un problema de diversidad. Tenemos una crisis de inclusión”.

El estudio, titulado Comprehensive Annenberg Report on Diversity, analizó las 109 películas estrenadas por grandes estudios –incluyendo sus divisiones de cine de autor– en 2014, y 305 programas con guion estrenados en los 31 canales de televisión y servicios a través de internet, emitidos entre septiembre de 2014 y agosto de 2015. Se analizaron más de 11,000 personajes con diálogo en función de género, representación racial y étnica y presencia de personajes homosexuales, bisexuales o transexuales. Se examinaron 10,000 directores, guionistas y creadores de contenido, así como el género de más de 1,500 directivos.

La imagen resultante muestra una persistente infrarrepresentación, independientemente del formato mediático, desde los directores ejecutivos y hasta los personajes secundarios. “En general, el paisaje del contenido de los medios sigue en buena parte blanqueado”, concluye el estudio.

En las 414 series y películas estrenadas, sólo un tercio de los personajes con diálogo eran mujeres, y sólo el 28.3 por ciento pertenecían a minorías –en torno a un 10 por ciento menos que la población estadounidense. Los personajes de 40 años o más eran en su mayoría varones en cine y televisión: el 74.3 por ciento eran hombres frente a un 25.7 por ciento de mujeres.

Apenas el 2 por ciento de los personajes con diálogo estaban identificados como homosexuales, bisexuales o transexuales (LGBT, según un acrónimo en inglés). De los 11,306 personajes con diálogo estudiados, sólo siete eran transexuales, y cuatro de ellos pertenecían a la misma serie.

“Cuando empezamos a dar un paso atrás para ver este ecosistema a gran escala, creo que vemos una imagen de exclusión”, dijo Smith. “Y no coincide con la norma de la población de Estados Unidos”.

Las discrepancias son aún mayores detrás de las cámaras. El 87 por ciento del total de los directores era blanco. Los directores de televisión en abierto eran los de menor diversidad, con un 90.4 por ciento de blancos.

Sólo el 15.2 por ciento de directores, el 28.9 por ciento de guionistas y el 22.6 por ciento de creadores de series eran mujeres. En el cine, la brecha de género es mayor: Sólo el 3.4 por ciento de las películas estudiadas fueron dirigidas por mujeres, y sólo dos directoras de los 109 eran mujeres negras: Ava DuVernay (Selma) y Amma Asante (Belle).

El estudio de USC, que publica el centro de diversas formas desde hace 10 años, también intenta introducir una nueva vara de medir en la conversación. El “índice de inclusividad” suspende a 21st Century Fox, CBS, NBC Universal, Sony, Walt Disney Co., Time Warner, Viacom, Amazon, Hulu y Netflix. Esas empresas abarcan todas las cadenas de televisión en abierto, la mayoría de los canales por cable, todos los grandes estudios de cine y tres de los servicios dominantes a través de internet.

Cada uno se vio evaluado por su porcentaje de personajes femeninos, de minorías o LGTB, así como por sus mujeres guionistas y directoras. Ninguno de los seis grandes estudios obtuvo más de un 20 por ciento en total. Time Warner fue el peor clasificado con una puntuación de cero. El informe concluye que la industria del cine “sigue funcionando como un club para chicos blancos y heterosexuales”.

Disney, Sony, Paramount, Fox, Universal y Warner Bros no hicieron comentarios en un primer momento el domingo por la noche.

Sin embargo, algunas de esas mismas empresas tuvieron un mejor resultado al tener en cuenta sus productos de televisión y oferta digital. Disney, CW, Amazon y Hulu sacaron un 65 por ciento o más en ese campo.

“Cuando nos ponemos a ver dónde es mejor o peor el problema, la clave de todo esto es: todo el mundo en el cine suspende, todas las empresas investigadas”, dijo Smith. “Son inmunes al cambio. Pero hay reservas prometedoras en la televisión. Hay una visión de que el cambio es posible. Las mismas empresas que son inclusivas –Disney, CW, Hulu, Amazon hasta cierto punto– esas empresas, si producen y distribuyen películas de cine, pueden hacerlo. Ahora tenemos pruebas de que pueden prosperar”.

Ningún actor negro entre los candidatos

El fantasma del racismo volvió a sobrevolar Hollywood al hacerse públicas en enero las nominaciones pues por segunda edición consecutiva de los grandes premios del cine no habrá ningún actor negro entre los candidatos. Las protestas y la amenaza de un boicot por parte de la comunidad negra han marcado las semanas previas a la ceremonia.

Había actores negros que figuraban en algunas quinielas, como Will Smith (Concussion), Idris Elba (Beasts Of No Nation), Michael B. Jordan (Creed) o Samuel L. Jackson (The Hateful Eight), pero finalmente todos los nominados fueron blancos.

El director Spike Lee, que recibió un Óscar honorífico en noviembre, y la actriz Jada Pinkett Smith fueron de los primeros que comunicaron su intención de no asistir a la gala y de promover un boicot.

“¿Cómo es posible que por segundo año seguido todos los actores nominados sean blancos? Y no hablemos del resto de categorías. ¿Cuarenta actores blancos en dos años y nada de ‘sabor’? ¿No podemos hacer nada?”, lamentó Lee.

El movimiento fue creciendo. Actores como Will Smith secundaron el boicot mientras que intérpretes como Mark Ruffalo, Idris Elba, Lupita Nyong'o, George Clooney, Matt Damon o Reese Witherspoon mostraron su apoyo y apostaron por una mayor diversidad.

La Academia de Hollywood actuó con reflejos y anunció una serie de cambios para aumentar la diversidad con el objetivo de duplicar entre sus miembros el número de mujeres y personas de diversas razas para el año 2020.

“La Academia va a liderar el cambio y no va a esperar a que la industria reaccione”, indicó la presidenta de la organización y mujer afroamericana, Cheryl Boone Isaacs.

Irónicamente, la ceremoniade este año la presentará el humorista y actor negro Chris Rock, por lo que se espera que la polémica de #OscarsSoWhite forme parte destacada de su monólogo.

 

La discusión sobre la pervivencia o no de actitudes racistas en Hollywood se convirtió en la protagonista de todas las galas y actos previos de los Óscar.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, también tomó la palabra en la discusión y aseguró que el debate sobre los Óscar era “una expresión” de un problema mayor en la sociedad: “¿Estamos asegurando que todo el mundo tenga las mismas oportunidades?”.

Pero hubo voces discordantes, como Michael Caine, quien defendió que no se puede votar a un actor sólo porque sea negro, mientras que Ian McKellen apuntó que también los intérpretes homosexuales sufren discriminación.

La historia de los Óscar, como la de Hollywood en general, aparece marcada en sus primeras décadas por las actitudes racistas contra los negros que, por otro lado, permeaban en todos los aspectos de la sociedad estadounidense.

El primer Óscar para un intérprete afroamericano lo ganó Hattie McDaniel en 1940, por Gone With the Wind, un galardón que la actriz recibió en una ceremonia celebrada en un hotel con reglas discriminatorias y segregacionistas.

En 2002 Denzel Washington y Halle Berry hicieron historia al llevarse los premios a mejor actor y mejor actriz en la misma gala por Training Day y Monster’s Ball, respectivamente.

Desde entonces, Morgan Freeman, Jamie Foxx, Forest Whitaker o Jennifer Hudson, entre otros, se proclamaron vencedores, antes de que Lupita Nyong’o ganara el Óscar en 2014 por 12 Years a Slave, la última actriz en añadir su nombre a la lista de actores negros galardonados que, al menos por este año, no se ampliará.

Con información de David Villafranca, de EFE, desde Los Ángeles

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